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Red Internacional

Partido. Resolución sobre la organización partidaria aprobada con modificaciones por el XX Congreso del PTS

Publicamos aquí para todos nuestros lectores y lectoras, las resoluciones tal como fueran votadas por el Congreso.

Viernes 27 de junio de 2025 Edición del día

Introducción

En la segunda jornada presencial del XX Congreso del PTS y posterior a la discusión sobre la situación nacional y el programa, se abrió el debate sobre la organización partidaria tras los informes de Laura Liff, Fredy Lizarrague y Agustín Alejo y Leila Schwindt de la dirección juvenil. Tomando las intervenciones, críticas y aportes de decenas de delegadxs presentamos la resolución de organización aprobada en el Congreso con correcciones y enmiendas, así como la de la juventud del PTS.

Junto a diversas experiencias de la relación “partido, vanguardia, masas” en distintos sectores de la clase trabajadora, el movimiento estudiantil, cultura, jubiladxs, entre otros, donde interviene nuestra militancia, se abordaron también las posiciones de lxs compañerxs que presentaron sus posiciones publicadas en LID con las que dialogamos desde los informes de apertura de la discusión.

En dichos informes definimos la transformación de calidad de nuestra organización en todo el período desde la asunción del gobierno de Milei que pasó por la más variada formas de intervención en todos los terrenos de la lucha de clases, en el escenario político, ideológico e internacional, donde se destacaron nuevxs dirigentes y nuevos frentes de intervención (ver abajo). Esta transformación también se expresa en que, más allá de las desigualdades señaladas en la resolución, hemos avanzando en la organización de agrupaciones que en muchos lugares duplican la fuerza militante y, de conjunto, representan un 70% más que la militancia directamente partidaria, además, fueron parte del Congreso nuevxs compañerxs que representan un 16% del total. Los informes de lxs compañerxs de la juventud dieron cuenta de los importantes avances, contradicciones y desafíos que tienen por delante en este frente dinámico de las construcción del PTS (ver resolución).

Respecto a las posiciones publicadas sobre este punto, como la de la compañera Diana del MRT de Brasil, sobre si nuestra visión de la situación no nos llevaba a una excesiva intervención en diversos procesos de la lucha de clases en detrimento de otros aspectos de la construcción partidaria, planteamos que si bien podemos tener ese riesgo, es un hecho que, por las características de la situación política (ver resolución nacional), también hay fenómenos que nos sorprenden “por izquierda”, como el paro general del 9 de abril convocado por la CGT de la peor forma posible, la oleada de tomas del movimiento estudiantil luego de la votación a favor del veto de Milei contra la Ley de Financiamiento Universitario en la Cámara de Diputados el 9 de octubre o la posibilidad de incidir en las duras luchas en las que actuamos. Es decir, que estamos sujetos a distintas “tensiones” producto de la dinámica de la situación, nuestro avance en el escenario político, las tareas actuales y las “preparatorias” para momentos de mayor ascenso de la lucha de clases.

Hubo también un debate con delegados que fueron más críticxs en cuanto a la jerarquía que le dimos a la organización de nuevxs compañerxs en el PTS (ver minutas aquí). Nuestra respuesta es que si bien acordamos que es un aspecto a jerarquizar, no podemos separarlo de fortalecer las agrupaciones (ver abajo) y la relación de éstas con sectores de masas.

Problematizamos que la militancia ultra activa de nuestra organización, que interviene con audacia en la lucha de clases, que actúa en la política nacional, en el impulso de instituciones de vanguardia, con un sistema de medios propio, en la intelectualidad, etc. no debería impedirnos dedicarle más tiempo a establecer relaciones más profundas con todxs aquellxs compañerxs con lxs que damos peleas en común para convencer y entusiasmarlxs de la necesidad de la militancia política. Pero para que esto sea posible es necesario jerarquizar cada actividad que impulsamos o de la que participamos para que la agenda de la militancia no sea correr de actividad en actividad.

En los informes de apertura, también reafirmamos la importancia de jerarquizar los lugares de la clase trabajadora o del movimiento estudiantil donde contamos con dirigentes, militantes e influencia político-sindical, donde tenemos capacidad para incidir en los fenómenos políticos y procesos de lucha ante los ataques patronales y del estado (lo que denominamos “bastiones”); de definir los “centros de gravedad” geográfico-sociales para potenciar nuestra inserción e intervención articulando fuerzas a nivel territorial donde tenemos acumulación partidaria y, finalmente, la importancia de poner en pie ramas nacionales que definimos en el proyecto de resolución previamente presentado: universidad, docentes, salud, a las que sumaron otras que fueron propuestas por delegados como la de artistas y cultura (ver abajo).

Sobre este punto, varixs compañerxs plantearon la importancia de revalorizar nuestro trabajo en la industria y servicios, donde tenemos una gran tradición de lucha y contamos con cientxs de dirigentes y militantes, así como continuar la organización nacional y regional del Movimiento de Agrupaciones Clasistas, dando continuidad a las resoluciones votadas en el Encuentro de Ferro del 1 de mayo pasado.

Otros aportes apuntaron a revalorizar y ampliar nuestra definición de vanguardia en el sentido de los procesos de lucha, a los sectores “avanzados” que son producto de las múltiples experiencias y relación política con la izquierda, como “engranaje” de la construcción partidaria y agrupaciones, pero siempre con una política de intentar influenciar franjas de las bases (que son sectores de masas) en los lugares de trabajo y estudio.

Sobre las agrupaciones, a partir de la intervención de varixs delegados, discutimos que aspiramos a sean cada vez más sujetos de sus iniciativas políticas, sociales y de intervención en la lucha de clases, junto a la militancia del PTS, convenciendo progresivamente de nuestro programa sin ultimatismos.

Con estos elementos, entre otros, fue aprobada la resolución por el conjunto de lxs delegados que publicamos a continuación expresan conclusiones comunes del propio Congreso y son producto del debate colectivo que abarcó diferencias y puntos de vista que incorporamos, aunque en distintos aspectos haya que seguir profundizando en el próximo período.

Fundamentos

La situación abierta con el gobierno de Milei trastocó todo el ritmo del conjunto de la actividad política de nuestra organización, que está al frente de cada conflicto y bajo ataque permanente.

Al calor de estos múltiples procesos de la lucha de clases y de vanguardia que han tenido avances y retrocesos, se han ido redefiniendo y transformando nuestro rol en la realidad política nacional, nuestras “viejas” agrupaciones en el movimiento estudiantil y la clase trabajadora, con el surgimiento de nuevas como Jubilades (PTS e independientes) –emblema de la resistencia– o el impulso de la prestigiada Posta de Salud, del CeProDH, o Pan y Rosas, pero también la propia militancia y la dirección del PTS, renovada con una nueva generación de dirigentes de la Juventud del PTS. El reconocimiento de nuestros diputados y referentes públicos como Nico, Myriam, Chipi, Ale, Luca –como producto de la lucha universitaria–, entre muchos otrxs en el país; no solo por su rol en el parlamento, sino especialmente en la lucha extra parlamentaria, trasciende ampliamente el público de la izquierda, y ha pegado un salto, con las repercusiones de nuestra posición principista frente a los avances antidemocráticos y reaccionarios del régimen con la proscripción de Cristina Kirchner, no solo en los medios masivos, en LID y en las redes, sino en los lugares de trabajo y estudio.

En todo este proceso estamos atravesados por la tensión de buscar incidir en la realidad política y de la lucha de clases, y la preparación activa poder hacer frente a posibles cambios bruscos de la situación, apostando a construir una gran fuerza política de la clase trabajadora, anticapitalista y socialista que es, necesariamente, una tarea colectiva a la que queremos invitar a sumarse a quienes simpatizan con la izquierda, a quienes protagonizan la resistencia, a quienes buscan una salida frente a la encerrona histórica a la que nos ha llevado el régimen del FMI y un capitalismo mundial cada vez más decadente, y a aquellos y aquellas que militan con nosotros en el Movimiento de Agrupaciones Clasistas y en la Red Nacional de agrupaciones estudiantiles En Clave Roja, entre otras.

Como parte de esta batalla, estamos organizando agrupaciones en los lugares de trabajo y estudio que tengan capacidad de movilización e intervención con el activismo e influencia política y social en la base. De no hacerlo estaríamos construyendo un partido con impronta electoralista e influencia dispersa, aun si esto implicara más militancia y fuerza “en las calles”. Nuestra apuesta es lograr influencia concentrada, estructural y no difusa, atomizada. El trabajo territorial desarrollado, por ejemplo, a partir de la intervención en las asambleas barriales, las casas culturales, la influencia vía redes (comunidades de Whatsapp, IG, etc.) o más partidariamente las asambleas abiertas del PTS, tienen que estar orientados a fortalecer esas agrupaciones para poder disputar la dirección de sectores del movimiento obrero (sindicalizado y no sindicalizado) y del movimiento estudiantil en la medida que se agudice la lucha de clases.

Desde que publicamos los documentos de balance y el artículo sobre “partido, vanguardia y masas”, nuestra organización está atravesada por una intensa actividad. En forma sumaria: en la emblemática lucha del Garrahan, contra los despidos en Secco, en Stani-Georgalos, en la pelea en el Astillero Río Santiago, en paros docentes como en la UEPC de Córdoba, SUTEBA, ATEN Neuquén, etc., en las calles todos los miércoles con les jubilades, enfrentando el ataque a Zanon y a las gestiones obreras, peleando por la ley de expropiación de Madygraf, realizando una gran campaña en las universidades por una tercera marcha en defensa de la educación, entre muchas otras. En todos los casos, enfrentando a las burocracias, y en algunos importantes conflictos a la política conservadora de sectores de la propia izquierda. Participamos en elecciones sindicales como las de ATEN Neuquén, en Foetra Bs As, en elecciones universitarias y de terciarios en varias provincias.

Realizamos diversas actividades el 1ro de mayo, la más importante fue el Encuentro de Ferro que mostró la potencia de la unidad obrera estudiantil y una alta calidad de dirigentes que reflejan los diversos procesos de lucha y organización, a la vez que nos permitió relanzar nuestras agrupaciones obreras y estudiantiles.

En los lugares donde hemos sufrido derrotas y duros ataques patronales, estamos llevando adelante todo tipo de actividades contra los despidos discriminatorios y campañas nacionales solidarias a fin de lograr la reinstalación como en las fábricas Shell/ Raizen, Volkswagen, PyG y Pilkington. Venimos de actividades similares en la defensa de lxs despedidxs estatales nacionales.

También dimos una dura pelea política en las elecciones de Jujuy y CABA, además de las de Santa Fe y Salta. Realizamos la presentación del libro Zurda, que tuvo un alto impacto en sectores amplios de la cultura y contó con la presencia de diversas personalidades políticas. Impulsamos jornadas de la juventud por Gaza que estamos redoblando y aportado al internacionalismo militante con el exitoso viaje de Myriam Bregman a Europa, el viaje de nuestros compañeros Luca Bonfante y Patricio Del Corro fueron parte de la delegación que viajó a Egipto para participar en la Marcha mundial a Gaza, junto con otrxs compañeros de la FT-CI (ver resolución internacional). Organizamos actividades partidarias con miles de compañerxs, como el acto/festival de la juventud de La Plata, el festival de la facultad de Filosofía y Letras de la UBA, nuestrxs compañerxs han sido parte del impulso de la Asamblea Abierta de Intelectuales y Artistas de Izquierda, entre muchas otras. Más allá de aciertos o errores, la militancia del PTS y sus principales referentes llega al XX Congreso con nuevas experiencias en múltiples procesos al mismo tiempo que debatiendo no solo sobre la situación internacional y nuestro internacionalismo, o sobre la situación nacional, sino problematizando sobre qué fenómenos actuamos y cómo avanzar como partido en la influencia de nuestro programa, en la organización de agrupaciones amplias y en incorporación de compañerxs al PTS.

Cómo se compone nuestro partido hoy

El PTS cuenta con tres niveles de organización: la militancia estrictamente partidaria, las agrupaciones (equivalente a un 70% de dicha militancia) con sectores antiburocráticos y anti patronales en el movimiento obrero en su mayoría que se referencian en el FITU y en la universidad, secundarios y terciarios. Además, tenemos relación e influencia en un sector más amplio de personas que va desde quienes tienen una participación más esporádica en nuestras actividades (campañas electorales, movilizaciones y en distintos eventos), hasta lxs lectores regulares de LID, que comparten posteos en las redes de nuestrxs referentes públicos y de La Izquierda Diario, que son decenas de miles.

De estos tres niveles, hemos avanzado en tener agrupaciones más militantes sobre todo en la juventud, pero también en docentes y salud, además de trabajos nuevos y dinámicos como jubiladxs, de la cultura y –aunque con más desigualdades–, en servicios y transporte. En la industria, donde, como destacaron varixs delegadxs, contamos con una importante tradición, estructuración y altas votaciones sindicales como en la alimentación o en Astilleros, en el plástico, entre otrxs, a pesar de que la situación es más difícil, dados los ataques patronales avalados por la burocracia sindical, y los duros ritmos de trabajo, también hemos avanzado en el mismo sentido. En varias zonas, contamos con compañerxs organizadxs al interior de las Asambleas Permanentes como la de Guernica que luchan por sus vivienda, entre otras, en distintas localidades.

De conjunto, no son aún, en muchos casos, agrupaciones con funcionamiento sistemático y con nuevxs dirigentes, pero estamos más cerca de este objetivo que hace un año atrás. Nuestro desafío es que todxs sus miembros se sientan parte de un colectivo que decide la política y las iniciativas a llevar adelante y esto exige que la militancia partidaria se tome el tiempo para que cada vez se hagan más partícipes en decidir las orientaciones centrales de cada una de ellas.

La clave que tenemos que profundizar después del Congreso es que las agrupaciones o sectores que organizamos tengan la ambición de llegar a la base de las estructuras con todxs los medios disponibles de agitación política, actividades sociales y culturales, etc., y donde sea posible superar a las burocracias estudiantiles y del movimiento obrero en la lucha de clases o ganando sindicatos y centros de estudiantes donde sea posible. Esta búsqueda debemos hacerla siempre a partir de los sectores de vanguardia o avanzados, que incluye la acuerdos parciales con otras corrientes de izquierda, sectores antiburocráticos y activistas independientes que no necesariamente comparten el programa de nuestras agrupaciones. Más aún, debemos explorar en cada caso que sea posible que las agrupaciones sean capaces de crear "instituciones de vanguardia" amplias. Esto es esencial no solo para llegar de forma sistemática a la base de lugares de trabajo y estudio o sindicatos, sino también para imponer el frente único a las burocracias. Esto implica articular de manera creativa las demandas democráticas, económico-sociales más básicas, la defensa del salario, el cuestionamiento al pluriempleo y la precarización de la vida, los ataques a la salud y a la educación pública, a la ciencia y la cultura, con la defensa de los valores de la solidaridad y la lucha colectiva contra la desmoralización derrotista y el individualismo adaptado a los intereses del gran capital. Todo dirigido a impulsar la resistencia para crear las condiciones de la contraofensiva y defender un plan propio de y para el pueblo trabajador opuesto no solo a la derecha sino también al peronismo en sus distintas variantes, todas integradas al régimen del FMI y los grandes empresarios. Este programa requiere pelear por recuperar los sindicatos, comisiones internas, centros de estudiantes y organizaciones sociales para que funcionen de forma democrática, con libertad de tendencias, y estén al servicio de la lucha y la coordinación con otros sectores. Para esto es indispensable promover toda forma de autoorganización de la clase trabajadora y los sectores populares.

Un déficit que hemos tenido en cuanto a la organización de las agrupaciones, ha sido el no centralizar nacionalmente con materiales comunes para ser distribuidos en el activismo y la base, al menos la rama universitaria (Red Nacional En Clave Roja) y docente (Corriente Nacional Docentes 9 de Abril-Lista Marrón). Hemos publicado resoluciones y materiales comunes, pero no estamos organizadxs como ramas nacionales con coordinación cotidiana. En Salud, terciarios, entre otros sectores, se nos plantea el mismo problema.
Más allá de este nivel agrupacional, nuestra organización está rodeada de miles de trabajadorxs y jóvenes que simpatizan con las ideas de la izquierda, que comparten aspectos de nuestro programa y tienen un gran reconocimiento por nuestro rol en la lucha de clases y nuestros referentes públicos, que participan de distintas iniciativas o movilizaciones en forma más esporádica. Aunque en su amplia mayoría se referencian con el FITU, parte de estos sectores vienen del peronismo y se acercan a nuestro partido como un canal para luchar y organizarse; con ellos es clave discutir seriamente pero sin sectarismos nuestra perspectiva al calor de experiencias comunes, como frente a los ataques proscriptivos del régimen.

Como ya planteamos en artículos y documentos, queremos insistir en la importancia de la relación entre la actividad militante y de las agrupaciones con la vida cotidiana de lxs trabajadorxs, pero también de lxs jóvenes. Frente a los obstáculos que impone el sistema capitalista en términos de acceso a la cultura, participación política y tiempo libre, consideramos indispensable generar instancias que recuperen lo colectivo como horizonte. La precarización no sólo atraviesa las condiciones materiales, sino también las formas de vincularnos. Por eso, creemos que las iniciativas culturales y políticas deben tener un espíritu amplio desde la izquierda, abierto, crítico y expansivo. Y también generando espacios donde quienes resisten día a día puedan reconocerse, articularse y avanzar en la construcción de una alternativa revolucionaria.

Sobre la incorporación de nuevos militantes a nuestra organización, desde la conferencia de organización de Junio del 2024, comenzamos a avanzar con una nueva camada de compañerxs aunque, al mismo tiempo, un pequeño sector ha dejado la militancia por diversos motivos. El resultado es un crecimiento de nuestra fuerza estrictamente partidaria, aunque limitado. Esto no quiere decir que no haya desigualdades en nuestra organización, que tienen que ver con los diferentes ritmos de la lucha de clases y fenómenos políticos, las posiciones conquistadas y las responsabilidades que implica, la extensión y acumulación partidaria, entre otras cuestiones. Esto en el marco de los límites objetivos del desarrollo de los sectores de vanguardia o avanzados, y de que convencer de nuestra estrategia revolucionaria sigue siendo contra la corriente, lo que no quiere decir que no haya contradicciones en nuestra práctica política, que abordamos en el Congreso.
Como ya mencionamos, en el pre-congreso se habían expresado distintas posiciones sobre los aspectos que nos impiden avanzar como partido. En particular, algunxs delegadxs plantearon la necesidad de darle más jerarquía y dedicarle más tiempo a las relaciones profundas sistemáticas para convencer de nuestra estrategia y programa, lo que nos puede permitir avanzar más ampliamente en la construcción del PTS.

El Congreso del PTS resolvió:

 Asumir el contenido expresado en la resolución sobre “agitación y propaganda política del PTS”, para profundizar la articulación de nuestro programa de lucha inmediato con una perspectiva socialista e internacionalista, buscando una lucha política e ideológica más sistemática y profunda con el peronismo y demás corrientes que influencian en los sectores avanzados y de vanguardia, en debates políticos públicos y en los intercambios “persona a persona”.

 Continuar construyendo las agrupaciones y definiendo en cada zona del partido los lugares de la clase trabajadora o del movimiento estudiantil donde contamos con dirigentes, militantes, simpatizantes e influencia político-sindical (que se tiene que expresar en las elecciones sindicales, estudiantiles y provinciales/nacionales) y tenemos capacidad para incidir en los fenómenos políticos y procesos de lucha ante los ataques patronales y del estado (lo que denominamos “bastiones”).

 Centralizar nacionalmente los sectores o “ramas” que hoy son más dinámicos desde el punto de vista de la construcción de nuestra organización como la universidad–que ha avanzado cuantitativa y cualitativamente como corriente nacional, al calor de la intervención en los procesos de lucha y organización y sacando importantes conclusiones políticas (ver resoluciones)–; en docentes –donde contamos con cientos de compañerxs, delegados y cargos sindicales–, en menor medida en salud, donde tenemos posiciones conquistadas y venimos avanzando al calor de la intervención en diversos procesos de luchas. Para avanzar en estos sectores es clave incorporar transversalmente nuestra política y programa para la mujer trabajadora (ver resolución aquí). Está planteada también la organización nacional del trabajo en jubiladxs, terciarios, el CeProDH y el sector de artistas y cultura. Este desarrollo a nivel de las "ramas" no lo pensamos solo en el sentido de acumular fuerzas en un gremio determinado o un sector sino que es una forma de potenciar nuestra inserción e intervención poniendo en pie verdaderas corrientes nacionales de centenares de militantes y simpatizantes, que editen boletines, levanten consignas propias de agitación, que compartan experiencias de lucha política con las burocracias y las corrientes que actúan en cada sector, así como balancear de manera sistemática la intervención.

 Retomar el concepto de "centros de gravedad" geográfico-sociales en el sentido de buscar siempre potenciar nuestra inserción e intervención articulando fuerzas a nivel territorial de distintos sectores donde tenemos acumulación partidaria. Si pensamos por ejemplo en las y los docentes, su fuerza no radica solo en el aula o en la escuela sino en que por su rol de trabajadores de la educación tienen una enorme relación con las familias de los alumnos que viven en el barrio que rodea la escuela, con los mismos estudiantes secundarios que acuden a la institución y también con organizaciones barriales como por ejemplo las "asambleas" y con trabajadorxs de otros gremios que actúan en cada zona. Las y los docentes pueden jugar un rol muy importante tendiendo lazos y buscando organizarse en común con estos sectores. En perspectiva, los centros de gravedad deberían tender a confluir con procesos de autoorganización de la clase trabajadora y los sectores más pobres y oprimidos, del tipo coordinadoras.

 Impulsar actividades sociales y culturales en todos los ámbitos de nuestra militancia, desde las agrupaciones y formas amplias de organización y en el circuito cultural itinerante de casas socialistas/culturales de todo el país que aporten a contrarrestar el individualismo y la alienación que implica la sobrecarga laboral y problemas de la vida cotidiana. Que sean espacios abiertos y amplios a las ideas de izquierda, expansivos. Y que también sean espacios de organización y de reflexión política cultural e ideológica.

Espacios en donde a su vez se promueva el encuentro y la producción colectiva a partir de diferentes lenguajes y formas artísticas para aportar en la creación de nuevos imaginarios anticapitalistas y socialistas."

 Al calor de la experiencia previa, avanzar en incorporar a una nueva camada de compañerxs a nuestra organización, comenzando por discutir profundamente las conclusiones de este Congreso en cuanto al internacionalismo, la situación nacional y nuestra política y planes de construcción partidaria.

 Definir en cada zona los ámbitos para organizar lo más ampliamente posible las agrupaciones y simpatizantes y sus orientaciones (encuentros regionales o zonales como se propuso en el Encuentro de Ferro del 1ro de mayo o las instancias que consideren). En la provincia de Buenos Aires, de cara a las elecciones del 7 de septiembre, esto se combinará con el impulso de instancias amplias para discutir los objetivos y el programa de nuestra intervención.

 Abrir nuestras publicaciones, en particular La Izquierda Diario a los sectores más amplios de la izquierda que siguen regularmente nuestras posiciones y que adhieren a muchas de ellas, a los debates al interior de nuestro partido, con el objetivo de que puedan aportar y criticar nuestras posiciones u orientaciones.

 Aprobar la resolución sobre Campaña Financiera presentada al Congreso y publicada para toda la militancia, que decidimos que se extienda desde ahora (con el cobro de los aguinaldos) hasta diciembre, y que implicará un importante esfuerzo militante para responder a las necesidades políticas y financieras multiplicadas que nos exigen los diferentes niveles de actividad bajo el gobierno de Milei y nuestro salto en la práctica del internacionalismo militante. Queremos reforzar cualitativamente los recursos de La Izquierda Diario (que financió el viaje a Egipto de Pato del Corro y Luca Bonfante para ser parte de la Marcha mundial a Gaza) así como los que viene destinando el PTS a las campañas electorales anticipadas ya realizadas (Jujuy, Santa Fe, San Luis, Salta) y las que vendrán en la Provincia de Buenos Aires en setiembre y, sobre todo, las nacionales en octubre.