
Mirta Pacheco @mirtapacheco1
Jueves 26 de mayo de 2016 Edición del día
Su portación de apellido le permitió ser parte de los engranajes de poder de quienes manejaron el Estado Nacional durante los últimos 12 años, pero Alicia no fue nunca una figura decorativa, supo muy bien gestionar como lo hiciera su hermano: con mano dura y tratando de imponer salarios miserables para los trabajadores.
Siempre tuvo un perfil bajo, incluso cuando fue Ministra de Asuntos Sociales de la provincia, allá a principios de los 90s, con Néstor gobernador. Desde allí “disparó” contra los trabajadores: su firma figura en el decreto provincial 309/92, donde Kirchner descontaba hasta un 15% en todos los sueldos públicos y jubilaciones, además de determinar que la provincia no podía pagar el último sueldo del año 91, ni la segunda cuota del aguinaldo.
En esos años noventistas, Alicia ni se mosqueaba al sentarse en las reuniones de gabinete junto a Carlos Muratore, quien fuera Secretario General de la gobernación de la provincia durante la dictadura cívico militar. En 1995 cuando se postulaba para intendente de Río Gallegos, llevó como candidato a primer concejal a este amigo de la familia, colaborador civil de la dictadura.
Ella no vivió nunca en el país de las maravillas, pero sí en el de los ajustes al pueblo trabajador, había empezado esa “escuela” ya en 1975, cuando fue Subsecretaria de Acción Social de su terruño natal, la “vice ministra” de aquél entonces, fue nombrada por el interventor federal puesto por Isabel Perón. Recordemos que por esos años, el “Brujo” López Rega era Ministro Nacional de Bienestar Social.
Los negocios de la familia pingüina
Otra escuela en la que se formó Alicia es la de la burocracia sindical, gracias a su matrimonio con Armando “Bombón” Mercado. El ex cuñado de Néstor y Cristina, fue dirigente del Sindicato Único de Petroleros del Estado (SUPE). El “Bombón”: un tipo de la derecha peronista, con odio visceral a la izquierda. Ella, rodeada siempre de “buena gente”.
Por aquellos años la familia Kirchner conoce a Lázaro Baez, famoso en todo el país por lavado de dinero. El hombre que supo ser socio de los negocios K gracias fundamentalmente a la compra de terrenos a precios irrisorios para luego venderlos a valores de mercado. Un viejo truco del que la propia Alicia se benefició. En los últimos años adquirió dos terrenos en un lugar privilegiado del Calafate, que tienen 833 metros cuadrados cada uno, por los cuales pagó sólo 11 mil pesos o si se prefiere: $6,58 el metro cuadrado. Esos terrenos están valuados aproximadamente en 200 mil dólares. Eso sí que es Alicia en el país de las maravillas.
Otra “maravilla” de esta familia es una de las hijas de Alicia, Natalia Mercado, fiscal de El Calafate, fue habilitada por la Cámara Penal para investigar en la causa iniciada en el 2008 por la venta de tierras fiscales a los Kirchner… y a ella misma. Otra vez el poder judicial y la casta política en pos de su propio enriquecimiento.
Alicia y el ajuste
Apenas asumida como gobernadora Alicia Kirchner aplica por decreto la Emergencia Económica Provincial. Eso es lo que están enfrentando los trabajadores desde hace más de 90 días.
En la provincia que los kirchner gobiernan desde hace 25 años, como si fuera un feudo, hay 400 despidos de estatales, se niega a otorgar un aumento salarial acorde a la canasta familiar, que allí es de más de 16 mil pesos, y hostiga a los trabajadores con la fuerza policial. Nada que envidiarle a Cambiemos. Ya lo dijo el día que asumió como gobernadora: “no puede ser que el presupuesto sea menor que lo que pagamos por salarios…”, dando a entender que no se iban a otorgar aumentos.
Ella es la “cuñada” más famosa, la que nunca se apartó un centímetro del relato, que nada tiene que ver con la realidad.
En la última semana de diciembre Alicia Kirchner aplica por decreto la Emergencia Económica Provincial y junto a la oposición votan de forma unánime a favor de la medida. Es que a funcionarios del Partido Radical les conviene apoyar la medida porque el propio intendente de Río Gallegos Roberto Giuvetich hará lo mismo en la ciudad para rescindir contratos a los empleados municipales que están en la misma situación de precariedad que los empleados municipales.
Subsecretaria de Acción Social con rango de viceministro de la Provincia de Santa Cruz en el año 1975 a las órdenes de Carlos Parolín, útimo interventor de Isabel Perón.
Es presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales y del programa Most de la Unesco
Senadora nacional en 2005 y 2006



