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Red Internacional

El secretario general calificó de “histórico” el acuerdo. Pero lo verdaderamente histórico es el índice de inflación, que en el último mes fue el más alto desde 2002, con un acumulado de 46,2% en el primer semestre. Histórica también es la distancia entre el salario de un peón rural hoy en 69 mil, respecto de los 4.7 millones de pesos que percibe Voytenco.

Viernes 12 de agosto | Edición del día

La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) informó en un comunicado el acuerdo salarial alcanzado para las y los trabajadores rurales permanentes en el marco de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA). Se trata de un acuerdo en tres tramos: 30 % a partir de agosto, 12,5 % a partir de octubre, y 12,5 % en diciembre. Es decir, un 55 % a percibir recién a partir de diciembre.

Sin embargo, en una amalgama engañosa, el comunicado anuncia un “70 % de aumento”, sumando el 15 % de reajuste correspondiente a la paritaria 2021, que los trabajadores rurales percibieron en junio y julio. En el mismo comunicado, el secretario general de la UATRE, José Voytenco, califica de “histórico” el acuerdo, ya que se trataría de “un porcentaje sin antecedentes”.

Pero lo verdaderamente histórico es el índice de inflación, que en julio fue del 7,4 %, el más alto desde 2002, con un acumulado de 46,2 % en el primer semestre. El salario básico de un peón general de campo asciende hoy a $69414, con el acuerdo alcanzado por la dirección de UATRE un peón general llegará recién en diciembre a un ingreso de $107591, cuando una familia tipo necesita hoy $104517 para no ser pobre. Por eso en las redes sociales se expresó el rechazo a este acuerdo paritario y un fuerte cuestionamiento a la dirigencia de UATRE.

Por otra parte, el acuerdo firmado abarca sólo a las y los trabajadores permanentes de prestación continúa (una ínfima minoría), excluyendo a los de prestación discontinua, por lo que luego cada seccional tiene que negociar con las patronales que el aumento rija también para ese sector.

Histórica también es la distancia entre el salario de un peón rural, respecto de los 4.7 millones de pesos que percibe Voytenco cada mes. Los ingresos millonarios del secretario general resultan aún más escandalosos por ser el trabajo rural uno de los sectores con mayores índices de informalidad laboral, donde se estima que el empleo no registrado asciende al menos al 65 %, habilitando a las patronales agrarias a súper explotar en condiciones infrahumanas a las y los trabajadores que perciben pagos de entre 1000 y 1500 pesos por día, como en el caso de cosecheros de hortalizas, o entre 1300 y 1700 pesos como en los campos de tabaco.

Con estos privilegios, gracias a los cuales las direcciones sindicales traidoras tienen condiciones de vida más parecidas a las de las patronales de la Mesa de Enlace, muy lejos de la realidad que padece la clase trabajadora, y más aún las y los trabajadores rurales, no es extraño que dirigentes como Voytenco se pongan del lado de las patronales, y busquen evitar la organización de las bases rurales, amenacen y persigan a quienes toman medidas de lucha, como se vio en un comunicado de UATRE emitido el 9 de agosto desconociendo las medidas de lucha impulsadas en Río Negro y Neuquén en reclamo por recomposición salarial, a quienes advirtieron que “se tendrán que hacer cargo de las consecuencias”.

Corte de ruta de trabajadores rurales en Villa Regina, 10 de agosto
Corte de ruta de trabajadores rurales en Villa Regina, 10 de agosto

“En un año en el que tienen ganancias extraordinarias por el alza de los precios internacionales producto de la guerra, los empleadores juegan a empobrecernos como trabajadores”, señalaba un comunicado del 20 de julio, donde el Secretariado Nacional de UATRE “repudió enérgicamente” a las patronales de la Mesa de Enlace por no aceptar el pedido de aumento salarial en el marco de la negociación en la CNTA.

Extraordinarias son las condiciones de explotación de las y los trabajadores rurales que sostienen las ganancias récord del sector, donde las patronales agrarias, entre otras cuestiones: emplean de forma temporal a las y los trabajadores, lo que deriva en el trabajo golondrina; no computan antigüedad del trabajador por temporada sino por día efectivamente trabajado, lo que les permite despedir sin abonar la antigüedad correspondiente o la tercerización laboral. Condiciones que garantizan los dirigentes sindicales que viven con enormes privilegios como José Voytenco.

Incluso bajo estas terribles condiciones, las y los trabajadores rurales tienen promedios de trabajo “en negro” superiores a la media nacional. Sin embargo, Voytenco cobra 1 millón de pesos por mes por integrar el RENATRE, organismo que –entre otras cuestiones- debería controlar las condiciones laborales.

La crisis actual de UATRE nacional por la interna entre distintas alas de la Directiva, no es para resolver ninguna de estas cuestiones, sino por la multimillonaria caja que significa el sindicato, la obra social y el negocio de la ART.

En momentos donde estas patronales, mediante medidas de acción, corrida cambiaria y el chantaje de no liquidar los granos para que ingresen los dólares que el país necesita, han logrado imponer a Sergio Massa como superministro, y no conformes con los beneficios que arrancaron, presionan por una mayor devaluación del peso, es necesario que los trabajadores se organicen para recuperar las seccionales y delegaciones, para conquistar los derechos que desde hace décadas las patronales y estas direcciones sindicales traidoras les niegan.




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