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Red Internacional

La lucha de las y los trabajadores de la educación cuenta con un masivo apoyo popular, entre las familias en las escuelas y amplios sectores de trabajadores que, ante la crisis económica y social que se agudiza, se comienzan a preguntar como enfrentar el ajuste.

Foto: Claudio Gutiérrez - Diario Los Andes

La lucha de las trabajadoras y trabajadores de la educación de Mendoza irrumpió en la escena provincial. Decenas de miles de maestras y celadoras se hartaron y garantizaron un masivo paro construido desde las escuelas, que culminó con una masiva movilización a Casa de Gobierno este miércoles.

El apoyo popular a la lucha se sintió desde el primer momento. Madres y padres de la comunidad educativa se organizaron a través de WhatsApp y redes sociales para no mandar a sus hijos e hijas a las escuelas mientras dure el paro como muestra de apoyo a la lucha. Ahora en muchas escuelas son quienes se ponen a la cabeza de organizar rifas y colectas para que los descuentos del Gobierno no desgasten una lucha que continúa. En cientos de escuelas se llenaron de carteles hechos a mano por los propios estudiantes en apoyo a sus maestras. En otras escuelas, como el DAD, directamente se organizaron para marchar junto a sus docentes y celadoras.

Pero no es solo un apoyo a la lucha que llevan adelante las y los trabajadores de la educación. Los aumentos de precios en los alimentos y los tarifazos golpean fuerte sobre el bolsillo de las familias trabajadoras, que ven como día a día alcanzan para menos los sueldos y jubilaciones. La pasividad cómplice de las centrales sindicales ante esta angustiante situación para millones comienza a hacer resonar una pregunta en los oídos de todos los trabajadores y trabajadoras de la provincia: ¿y si hacemos como las maestras?.

"Los docentes y celadores nos dieron una gran lección a todos los trabajadores. Yo creo fue un ejemplo a seguir por toda la clase obrera y los demás sindicatos", responde Ana, trabajadora vitivinícola. "La unión de los trabajadores en todos lados suman una gran fuerza y más cuando la unidad se ve en las calles, es la única manera de derrotar este ajuste que está afectando tanto a los que menos tienen", continúa.

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"Si todos los sindicatos nos uniéramos podríamos lograr que está situación cambie", aseguró Maxi, trabajador de una bodega. "No puede ser que un persona que estudió tiene a cargo a nuestros hijos cobren la miseria que están cobrando", respondió sobre el paro en las escuelas.

En el transcurso de la masiva movilización de este miércoles, donde más de 30.000 trabajadoras y trabajadores de la educación coparon las calles de Mendoza, entre la gran cantidad de muestras de apoyo que recibieron y reflejamos desde La Izquierda Diario, se destacaba la reflexión de un trabajador de comercio: "La única manera de seguir esta lucha es que todos los gremios luchen en conjunto por los derechos de todos los trabajadores".

La tregua de las centrales sindicales y la mayoría de los sindicatos, que dejan pasar el ajuste mientras se come el poder de compra de salarios y jubilaciones, negociando aumentos por debajo de la inflación, descargando la crisis sobre las familias trabajadoras, comienza a contrastar con un sentimiento que crece desde abajo: se puede enfrentar el ajuste y hay fuerzas para hacerlo.

"Lo ideal sería que todos los sindicatos nos uniéramos y armáramos un plan de lucha para poder afrontar y terminar con esta crisis que estamos padeciendo", opinó Seba, trabajador maderero. Sobre la lucha de las maestras, aseguró que "hay que apoyarlas porque son una parte esencial de la sociedad". Este debate se abrió entre distintos trabajadores del sector: "están bien organizadas en su mayoría y es un camino a seguir para otros para plantear peleas más iguales", opinó Leo. "No puede ser que un político gane más sentado en un escritorio que los docentes que educan a nuestros hijos", completó Gonzalo, también trabajador maderero

"Hay que apoyar a los docentes porque es lo mismo que está pasando la sociedad en general, que hay un desfasaje en los sueldos con respecto a la canasta básica", comentó Edu, trabajador de la alimentación. "Si todos salieran a las calles deberían retroceder con su apriete y su relación con el FMI", completó sobre que deberían hacer los sindicatos.

"No se que pasaría, pero es necesario un paro general", responde seguro Ema, otro trabajador maderero. Esta lucha testigo puso en aprietos al Gobierno provincial, pero también a las centrales sindicales que se niegan a organizar a la fuerza de las y los trabajadores para enfrentar el ajuste uniendo a ocupados y desocupados.

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Como plantea Virginia Pescarmona, maestra y militante de la Corriente Nacional 9 de Abril en el Sute en esta nota, "¿Qué impide debatir y construir un verdadero paro provincial?".

"Queda planteada la posibilidad de construir un verdadero paro provincial que imponga al gobierno la respuesta al reclamo de salarios que cubran la canasta básica y una indexación mensual según la inflación para no seguir perdiendo poder adquisitivo", reflexiona.

Tras una semana de intensas movilizaciones, tanto de trabajadoras de la educación como de la salud y otras reparticiones estatales, y ante la publicación de la inflación récord de Julio, el gobernador Suárez volvió a convocar a los sindicatos para rediscutir los aumentos paritarios. La lucha de las trabajadoras de la educación de Mendoza y su masivo apoyo popular, dejaron en claro que hay fuerzas para enfrentar el ajuste en la provincia y en todo el país, construyendo desde abajo con asambleas en los lugares de trabajo para imponerle a las centrales sindicales un paro y plan de lucha. Millones de trabajadores y trabajadoras se empiezan a preguntar "¿y si hacemos como ellas?".


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