ESCRACHE AL REPRESOR

Se realizó escrache contra el Charleta: represor de la dictadura y empresario amigo del poder

En el día de ayer se realizó el escrache contra el Charleta Jorge Guldenzoph Núñez ex militante del Partido Comunista en los setentas, represor de la dictadura, actualmente empresario y con buenas relaciones en la política.

Viernes 14 de diciembre de 2018 | 20:03

El escrache convocado por la organización de derechos humanos Plenaria Memoria y justicia se concentró ayer en la tardecita y a pesar del mal tiempo se concentraron varias decenas para denunciar la impunidad de este represor, alertar a los vecinos con quién conviven. En el medio de un gran operativo de seguridad que tomó de rehenes a los vecinos del barrio.

¿Quién es el Charleta?

El Charleta Jorge Guldenzoph Núñez es un ex militante del Partido Comunista que en los setentas actuó como delator y represor, hasta se sospecha de si no fue un infiltrado desde el principio.

Vinculado a la desaparición de Ary Severo Barreto en 1978 que en esos tiempos militaba con el PST de Argentina y regresaba a Uruguay para establecer contactos políticos.

En los testimonios de los ex detenidos ubican a Guldenzoph con las torturas que sufrían los detenidos y la desaparición de Ary Severo.

A principios de los ochentas ingresó formalmente a la DII (Dirección de Información e Inteligencia), infiltró sindicatos y organizó comandos parapoliciales a pedido de la CIA.

Otros detenidos en el marco de otros operativos lo identifican también como uno de los represores y torturadores, entre varios el testimonio de una ex detenida torturada y violada cuando contaba con 21 años de edad: “Fui detenida el 10 de junio de 1983 […] Yo tenía 21 años. Eran las 8 horas y yo estaba sola; mi compañero estaba trabajando. Tocaron timbre y al abrir había dos tipos que después de entrar […] empujándome e identificándose como policías: uno de ellos un tal Rodrigo […] Soy llevada en una camioneta de la policía a Maldonado y Paraguay, 2do piso. Allí me llevan a un escritorio casi a la entrada y veo a otro tipo alias el Comisario, (seguramente Benítez), que nuevamente me pide explicaciones […] De madrugada, un tal Alexis me saca del calabozo y me lleva por segunda vez a Maldonado. Allí me llevan al escritorio del día anterior y el Comisario me dice que hable. Ahí mismo me encapuchan. Me sacan los cordones de los zapatos y me empujan de un lado a otro para marearme. Termino en un lugar creo que el fondo del 2do piso. Allí comienzan a interrogarme, me desnudan y me cuelgan de las muñecas, brazos hacia atrás. Estando así me manosean […] Me hacen submarino con agua y luego con capucha de nylon o algo así. Estando colgada y agarrada por 2 o 3 tipos me violan por el ano y la vagina, primero con un palo y luego uno de ellos, produciéndome lastimaduras y pequeñas hemorragias en el intestino, que me duran como 10 días. […] A partir de aquí sólo tengo contacto con Rodrigo, Alexis y el Jefe y guardia policial femenina. Además de un médico que me toma el pulso y me ausculta el mismo 13 de junio. Me dejan todo el día en un cuarto y me hacen escuchar la tortura o grabación de la tortura de mi compañero. Esto se repite al otro día por un rato”. El periodista Germán Araujo cuenta como se dio con la identidad del represor “Rodrigo”: “Este es el testimonio de una joven valiente, uruguaya, demócrata, luchadora, que busca y exige de nosotros que contribuyamos a la Justicia. Sobre ese alias Rodrigo, ella dice más adelante que trabaja en Inteligencia desde hace diez años y que estando en el penal nos llega un diario Últimas Noticias del 26 de abril de 1984, página 23, en el que aparece su foto y su nombre: José Antonio Puppo, el cual es reconocido separadamente por Virginia Michoelson, Paula Laborde y yo. Rodrigo no era otro que Jorge Guldenzoph (a) Charleta […] Nosotros hemos tenido en nuestras manos esa foto donde estaba el señor Puppo con su esposa. Todo esto parece increíble, señor Presidente, pero sucedió en nuestro país. Y no sólo a esta joven señora. ¿Podemos olvidar todo esto?”

Son numerosos los casos en donde se lo identifica al Charleta entre otros más el secuestro y violación de un grupo de estudiantes en 1983 en la Dirección de Información e Inteligencia.

Como otros represores el Charleta hizo su carrera empresarial, vinculado a la Secta Moon dirigió el diario Últimas Noticias y representó a ese grupo en sus diversos intereses empresariales. En 2007 fue recibido por el presidente Tabaré Vázquez a quien le regaló una lancha.

Es una cara conocida en su rol de lobista empresarial y vinculado a distintos sectores políticos, se lo puede reconocer en distintas fotos “sociales” con la dirigencia política.

La cara de la impunidad

El Charleta en su carrera como represor nunca estuvo amparado por la ley de impunidad, sin embargo nunca se le tocó un pelo. De activo delator, represor y torturador, pasó a ser un prominente empresario con estrechos vínculos políticos y protegido por el régimen del Club Naval, protegido por el poder erigido en base a la represión de la dictadura. En donde siguen ganando unos pocos en base a la miseria y la injusticia que sufre la mayoría.

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No habrá otra forma de acabar con la impunidad de los represores y del régimen que los ampara que con la organización independiente de los trabajadores, la juventud y los movimientos sociales, movilizados y luchando en las calles hasta acabar con la impunidad en Uruguay y el régimen que nació de ella.






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