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La "Marcha de la Bandera" israelí prueba al nuevo Gobierno

Este martes la ultraderecha israelí marchó en Jerusalén, mientras los palestinos son reprimidos. Un acto de provocación del nuevo Gobierno hacia los palestinos que vienen de sufrir una ofensiva militar en Gaza y resiste los desalojos en el barrio de Sheik Jarrah.

Santiago Montag

@SalvadorSoler10

Martes 15 de junio | 14:05

El recién asumido Gobierno liderado por el ultraderechista Naftali Bennett, acompañado de sectores de centroizquierda y partidos árabes, aprobó para este martes la "Marcha de la Bandera por el Día de Jerusalén". A ella asisten miles de israelíes ultranacionalistas todos los años los 15 de junio para conmemorar la unificación de Jerusalén en manos israelíes en 1967 durante la Guerra de los Seis Días. La particularidad de este 2021 es que fue pospuesta dos veces para evitar un aumento de tensiones mientras Israel llevaba a delante su ofensiva militar en la Franja de Gaza y asesinó a más de doscientos palestinos, destruyó cientos de edificios y miles de personas perdieron sus hogares.

La respuesta palestina, luego de semanas de protestas heroicas, fue una huelga general histórica contra la ocupación israelí, que vio la posibilidad de una nueva Intifada (levantamiento popular en árabe). Esto sumado a la presión y solidaridad internacional, frenó los bombardeos y la posible invasión terrestre, pero no las tensiones y la tendencia a la reunificación del movimiento nacional palestino que continúa resistiendo los desalojos en el barrio de Sheik Jarrah en Jerusalén Oriental.

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Para los palestinos fue toda una provocación que el nuevo Gobierno de ultraderecha, a un día de asumir, apruebe la “Marcha de la Bandera”. Los israelíes supremacistas, que se han mostrado junto a la Policía reprimiendo a los palestinos en el último tiempo, consideran su "derecho inalienable" salir este martes a las calles cantando canciones racistas contra los palestinos: "muerte a los árabes" y "Mahoma ha muerto".

Si bien, el Gobierno apoya esta movilización no aprobó el recorrido original que atravesaba los lugares santos musulmanes como la Puerta de Damasco que es la entrada al barrio musulmán más antiguo de la ciudad y un símbolo palestino, o por la Explanada de las Mezquitas donde se encuentra la conocida Al-Aqsa y la Cúpula de la Roca (la postal de color dorado). Bennet busca ganarse su primera palmada en la espalda de los colonos (base de Netanyahu), pero controlando la situación para que no se vuelva una escalada.

La controvertida Marcha de la derecha en Jerusalén comenzó el martes por la tarde cuando la policía se enfrentó con manifestantes palestinos cerca de la Puerta de Damasco de la Ciudad Vieja y las preocupaciones sobre el reavivamiento de las tensiones con Gaza en aumento. La Policía dispersó a los manifestantes palestinos autoconvocados que iban llegando a la plaza de la Puerta de Damasco. Los efectivos israelíes arrojando gases por las calles estrechas del sector árabe, pegaron con cachiporras y tiraron agua de zorrillo, reprimiendo para impedir que cualquier árabe se acerque a ese sector de la Ciudad Vieja.

Para escoltar a la ultraderecha el Gobierno asignó a unos 2.000 policías bajo esta preocupación de que la marcha reavive las tensiones en Jerusalén Este, la Ciudad Vieja y alrededor Al-Aqsa. Además, la policía aumentará su presencia en ciudades mixtas de judíos y árabes en Israel después de que el mes pasado se vieron afectadas por una ola de ataques de nacionalistas religiosos israelíes contra palestinos que se solidarizaban con los habitantes del barrio de Sheik Jarrah y Gaza.

Durante este día, donde miles de ultraderechistas salieron a provocar con canciones racistas, los palestinos debieron cerrar sus negocios y evitar transitar cerca de la marcha para evitar ser atacados. Los vendedores que trabajan en las tiendas fueron golpeados por la policía y los alejaron de la Ciudad Vieja. Todo el área alrededor de la puerta fue sellada a primeras horas de la tarde del martes, excepto para los miembros de la prensa, con varias cercas levantadas para despejar el camino para la marcha de los colonos.

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Por otro lado el ejército israelí desplegó baterías de defensa aérea Iron Dome y aumentó su nivel de alerta antes de la marcha programada y luego de una advertencia de Hamas de que la marcha renovará los enfrentamientos.

"Hacemos un llamado a los palestinos en Jerusalén y dentro de la Línea Verde para que detengan la marcha mañana", dijo el lunes el portavoz de Hamas, Abdulatif al-Qanua. La marcha es una "mecha para una nueva explosión para la protección de la mezquita al-Aqsa y Jerusalén", agregó.

"Advertimos sobre las peligrosas repercusiones que pueden resultar de la intención de la potencia ocupante de permitir que los colonos israelíes extremistas lleven a cabo la Marcha de la Bandera en la Jerusalén ocupada mañana", reiteró también en Twitter el primer ministro palestino Mohammad Shtayyeh.

No obstante este mismo martes, desde la frontera de Gaza solo se arrojaron algunos globos incendiarios que cayeron en áreas despejadas de algunas ciudades israelíes. Mientras los palestinos gazaties se acercaban a la línea fronteriza con Israel, el Ejército sionista permanecía apostado allí. Horas más tarde Israel Israel atacó desde el aire la ciudad de Gaza.

En la ciudad de Belén hubo fuertes protestas callejeras de jóvenes palestinos que combatieron la represión israelí.

Recientemente Netanyahu ha sido reemplazado por su antiguo aliado y convertido en rival en las últimas elecciones, el nacionalista judío de extrema derecha, pro-asentamientos y millonario tecnológico Naftali Bennett, de 49 años.

Esta Marcha por la Bandera era la primera prueba para el frágil gobierno de coalición de Bennett, improvisado por el secular centrista Yair Lapid, y que incluye ocho partidos, que van desde el Partido Yamina de extrema derecha de Bennett hasta el Partido Laborista de centroizquierda y un partido islamista. en representación de ciudadanos palestinos de Israel. Así mismo el partido Meretz de centroizquierda que manifestó estar en contra de la realización de la Marcha.

Si bien Bennett es un miembro prominente de la extrema derecha de Israel, Netanyahu ha calificado al nuevo gabinete como un gobierno "peligroso" de "izquierda" y lo ha acusado de ser "el mayor fraude electoral en la historia" de Israel. En este sentido, la movilización ultra nacionalista mostró su apoyo al ex primer ministro, como se ve en imágenes donde se están quemando fotos del nuevo Gobierno.

Bennet comienza así el nuevo gobierno compuesto por 8 partidos atravesado por las fuertes contradicciones entre ellos, que ponen en el centro al nuevo Ejecutivo y se cuestiona cuanto durará el nuevo mandatario en el puesto.

Bennet comenzará a gobernar en un país más convulsivo, reavivado por una resistencia palestina renovada que aspira a cambiar el rumbo de los últimos años de su lucha. El nuevo mandatario ya dijo que no "retrocedería ni un milímetro de Judea y Samaria [nombre judío de Cisjordania]" donde se encuentran las colonias, con lo cual ya pre anuncia lo que serán los próximos tiempos.






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