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Red Internacional

Estados Unidos. Fracasó el proyecto de ley de "infraestructura social" de Biden

Se trata del llamado Build Back Better, torpedeado por un senador de su propio partido que desnuda lo antidemocrático del sistema y la negativa de los demócratas a pelear inclusive por las mínimas reformas.

Miércoles 22 de diciembre de 2021 | Edición del día

Es 2020. Mientras el coronavirus hace estragos y surge una nueva ola durante las vacaciones (boreales), hay larguísimas filas colas para testearse y un presidente que parecía despreciar por completo la vida humana.

Joe Biden se preparaba para ser el próximo presidente, montado en un fuerte sentimiento anti-Trump y en el deseo de cambio. Prometió controlar el coronavirus, condonar la deuda estudiantil y ofrecer un salario mínimo de 15 dólares la hora, licencias parentales para los trabajadores, una reforma migratoria, medicamentos más baratos, nuevas viviendas públicas y mucho más. Algunos decían que sería el próximo Roosevelt.

Avancemos al presente. Veintiún meses después del inicio de la pandemia, el coronavirus hace estragos y hay colas de horas para testearse. Biden emitió una declaración en la que esencialmente condenaba a los no vacunados a un "invierno de graves enfermedades y muerte", mostrando un cruel desprecio por la vida humana. El salario mínimo de 15 dólares fue descartado hace meses. Biden reanudará el pago de los préstamos estudiantiles en febrero de 2022. En los últimos meses, a su ley emblemática, Build Back Better (algo así como reconstruir mejor, NdelT), le recortaron la mayoría de sus puntos progresivos.

Ahora, Joe Manchin, el senador de West Virginia, hundió lo que quedaba del proyecto de ley Build Back Better. Dijo: "No puedo votar a favor de esta ley. Intenté todo lo humanamente posible. No puedo conseguirlo. Esto es un no". Sobre llovido, mojado, lo hizo en la cadena Fox News, que es casi como la prensa oficial del Partido Republicano.

La pieza central de las promesas de Biden se hundió. El gobierno de Biden respondió diciendo que la entrevista de Manchin en Fox News era "un incumplimiento de sus compromisos", lo que suena como una declaración terriblemente ingenua viniendo de alguien como Biden, que estuvo casi 50 años en el Congreso.

Algunos demócratas esperan resucitar Build Back Better en 2022 y llevarlo a votación. Pero sin cambios aún mayores en el proyecto de ley y con el voto en contra de Manchin, es difícil ver cómo se aprobaría.

¿Qué es Build Back Better?

Build Back Better fue parte de un plan de infraestructura propuesto por Biden cuando asumió, hace casi un año. Se crearon dos proyectos de ley de infraestructuras. Uno era un plan de infraestructuras de "rutas y puentes" de 1,2 billones de dólares que se aprobó en el Senado con 11 votos republicanos durante el "periodo de luna de miel" de Biden. El proyecto de ley más ambicioso de "infraestructura humana", que incluía la mayor parte de las promesas electorales de Biden, se convirtió en el proyecto de ley Build Back Better.

El ala progresista del Partido Demócrata se negó a votar el proyecto de ley de infraestructuras durante meses, sabiendo que su ala más de derecha, encarnada en Manchin y Kyrsten Sinema, senadora por Arizona, iban a hundir el Build Back Better si se votaban por separado. Pero después de la gran derrota electoral en Virginia y de la caída de los índices de aprobación del presidente, todos los demócratas de la Cámara Baja, excepto seis, cedieron y aprobaron el proyecto de ley de infraestructuras con la promesa de que Build Back Better vendría en seguida.

Después de eso, hubo meses de recortes en el proyecto. Aunque Bernie Sanders quería un proyecto de ley de 6 billones de dólares, la propuesta inicial presentada por los demócratas era de 3,5 billones. Durante los últimos meses el trabajo sobre el proyecto se centró esencialmente en que Manchin y los demócratas lo reduzcan a su gusto.

En su forma original, el Build Back Better incluía algunas reformas importantes junto a millones de dólares en fondos que iban directo a las grandes corporaciones del país. Estas incluían la gratuidad de las llamadas “universidades comunitarias”, 12 semanas de licencia labora familiar remunerada y la inclusión de planes oftalmológicos y dentales en el Medicare (el plan de salud público). Una versión anterior del proyecto de ley exigía que el 80% de la red eléctrica estuviera alimentada por energías renovables para 2030, y que las empresas energéticas que no cumplieran los objetivos fueran penalizadas. En su forma inicial, los demócratas afirmaban que los multimillonarios pagarían el proyecto de ley, aunque los impuestos a los ricos fueron rápida y silenciosamente eliminados. Desde el principio, incluía la recortes fiscales a las corporaciones "verdes" y el préstamo de fondos a las grandes corporaciones para el desarrollo de infraestructuras.

Esta última versión del proyecto, con un reducido presupuesto de 1,75 billones de dólares, incluía un pago mensual de 300 dólares para la mayoría de las familias con hijos y 3,4 millones de dólares para mejorar las prestaciones de Medicare y regular los precios de los medicamentos. También incluía las dádivas corporativas para el capital "verde" y ninguna medida punitiva para los mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo.

La ley incluía miles de millones de dólares para estaciones de recarga de baterías, e incluso para "impulsar la competitividad de las industrias existentes, como el acero, el cemento y el aluminio". La financiación del proyecto de ley para el cambio climático -unos 555.000 millones de dólares a lo largo de 10 años- no representaba ni siquiera el 1% de la cantidad anual que la Agencia Internacional de Energías Renovables considera necesaria para lograr una transición completa y abandonar los combustibles fósiles. Incluso el impuesto a los multimillonarios se diluyó en un aumento de impuestos que ni siquiera deshizo el recorte que aplicó Trump.

La "responsabilidad fiscal" es una mentira

La razón de Manchin para votar en contra del proyecto Build Back Better es supuestamente la "responsabilidad fiscal", alegando su preocupación por la deuda estadounidense y la inflación. Afirmó que no podía explicar el proyecto de ley a sus electores, por lo que no podía apoyarlo.

Pero la verdad es que ni los demócratas ni los republicanos se preocupan por el exceso de gasto. Después de todo, acaban de votar un paquete de gastos militares de 768.000 millones de dólares. El propio Manchin ha votado a favor de aumentar el gasto militar 11 veces desde que fue elegido en 2010. A lo que realmente se oponen estos políticos es a gastar demasiado dinero en la clase trabajadora y en los pobres.

Manchin está totalmente comprado por donantes multimillonarios, incluidos algunos que suelen apoyar al Partido Republicano. Según el diario inglés The Guardian, recibió 1,5 millones de dólares de intereses opuestos al Build Back Better. El propio Manchin es un barón del carbón que conduce un Maserati y pasa su tiempo libre en yates de lujo mientras representa a uno de los estados más pobres del país. Aunque dice que le preocupa explicar su voto a quienes lo apoyan, no tiene nada que ver con sus votantes.

Manchin dijo en privado a sus colegas que se oponía a la reducción de impuestos a quienes tuvieran hijos porque los padres podrían gastar ese dinero en drogas. También propuso que el beneficio estuviera atado a la situación laboral de los padres, aunque luego abandonó esa exigencia. Mientras los demócratas se rasgan las vestiduras y afirman que esto es terrible, debemos recordar que el programa welfare-to-work del ex presidente demócrata Bill Clinton vinculaba las prestaciones sociales a los requisitos de trabajo.

No debemos confiar en los demócratas

Gran parte de la atención de los medios se ha centrado en las traiciones de Manchin y en el hecho de que es un obstáculo para los planes de la administración Biden. Pero en lo que respecta a este proyecto de ley, está claro que Biden y el establishment del Partido Demócrata no hicieron todo lo posible por pasarlo. Ciertamente, no en comparación con la cohesión, la energía y la fuerza que pusieron en derrotar a Bernie Sanders en las primarias o en desviar el movimiento Black Lives Matter a las urnas, por dar solo dos ejemplos. No se lo vió a Barack ni a Michelle Obama, dos de los políticos más populares del país, haciendo campaña a favor de este proyecto. Apenas se vio a Biden tratando de apurar su aprobación.

La verdad es que, en cuanto se desvinculó el proyecto de ley de infraestructuras del Build Back Better, supimos que Manchin podría no aprobarlo, a pesar de las promesas de Biden. Y ese era un riesgo político que él y los demócratas estaban más que dispuestos a asumir cuando los números de Biden en las encuestas empezaron a caer en picada; después de todo, no estaban tan comprometidos con las licencias familiares ni con ninguna otra promesa progresista.

En los últimos meses, Sanders y otros progresistas dieron cobertura a la izquierda para el proyecto de ley diluido, incluso asegurando que era "transformador" después de que se eliminaran todos los elementos transformadores. Como dice la revista Jacobin, "¿Recuerdan cuando unos cuantos manifestantes remaron hasta el yate de Manchin para rogarle que apoyara el proyecto de ley Build Back Better? Eso fue más presión que toda la maquinaria nacional del Partido Demócrata y sus grupos de lobby en Washington estaban dispuestos a hacer sobre el senador de West Virginia".

Esto no significa que el Partido Demócrata sea inepto. Aunque puede haber diferentes alas del partido que quieren cosas ligeramente diferentes, al final, su objetivo principal es la estabilidad y las ganancias capitalistas. Por eso el proyecto actual mantiene todos los beneficios a las empresas y pocas de las promesas progresistas. Y es por eso que son casi infalibles cuando se trata de cooptar movimientos sociales, pero de repente tienen dos pies izquierdos cuando se trata de aprobar cualquier pequeña reforma que pueda ayudar a la clase trabajadora, como la licencia familiar o un salario mínimo de 15 dólares.

El sistema antidemocrático es culpable

Si bien es cierto que Manchin actúa en interés de las grandes empresas, centrarse excesivamente en su papel en el hundimiento del proyecto tapa una cuestión crucial: ¿Por qué un solo senador conservador puede dictar el gasto social en Estados Unidos durante los próximos 10 años? ¿Por qué se eliminaron varias medidas que la mayoría de las personas que viven en Estados Unidos han apoyado durante años, como el salario mínimo de 15 dólares, para apaciguar a un único complice de las empresas que intenta proteger el derecho a la destrucción del planeta por parte de los capitalistas?

Este es una de los muchos “frenos de emergencia” que el sistema político estadounidense tiene incorporados para garantizar que los intereses capitalistas se prioricen por encima de las necesidades apremiantes de las grandes mayorías. El Senado es una institución antidemocrática que otorga un poder indebido a los elementos más conservadores del aparato político de Estados Unidos y pone la vida de los trabajadores y los oprimidos en el patíbulo. West Virginia tiene la misma representación en el Senado que California, a pesar de que sólo tiene el 5% de su población.

Pero no se trata sólo de Manchin. Por mucho que Biden y el Partido Demócrata le insten a los millones de personas que están sintiendo las secuelas económicas de la pandemia a que simplemente tengan fe en el proceso democrático, no hay nada democrático en un sistema en el que 100 senadores deciden lo que es mejor para los otros 330 millones de personas que viven en Estados Unidos.

La mayoría de la gente apoya algunos de los elementos más progresistas del plan original Build Back Better. El salario mínimo de 15 dólares tiene más del 62% de apoyo en todo el país. Más del 56% de los estadounidenses apoyan la cancelación de la deuda estudiantil. Más del 52% apoya la reducción de impuestos por hijo. Y estas son sólo las encuestas oficiales que registran el apoyo a las propuestas totalmente insuficientes que presenta el gobierno en este proyecto de ley; muchas personas probablemente apoyarían medidas más amplias que ayudarían a los trabajadores y a los pobres que soportan años de recortes de salarios y programas sociales, ataques a las condiciones de trabajo y despidos.

Pero los trabajadores no pueden votar sobre ninguna de estas propuestas. Se limitan a elegir entre dos partidos políticos que harán un espectáculo de negociación y, en última instancia, diluirán cualquier proyecto para que sea aceptable a los intereses capitalistas. Además, las leyes de voto en Estados Unidos impiden que una parte importante de la población -a menudo la más vulnerable- participe siquiera en este proceso.

La "democracia" estadounidense da a los políticos más espacio para promover los intereses de las grandes empresas, no para dejar que la mayoría participe en el proceso. Como demuestran los titubeos de Biden y del Partido Demócrata sobre la cuestión del filibusterismo [1] y las órdenes ejecutivas, eligen cuándo ampliar la democracia y cuándo restringirla. Lo único que puede cambiar el equilibrio de fuerzas son los millones de trabajadores cuyas vidas están en juego. ¡Tenemos que intervenir para luchar por nuestros intereses!

Luchar por los cambios urgentes que necesitamos

Algunos demócratas ya están diciendo que la solución es "votar más fuerte" en 2022 en las elecciones intermedias y en 2024 en las presidenciales. Pero esto es exactamente lo que hacen los demócratas cada vez: hacen grandes promesas para cooptar movimientos. Luego fingen ineptitud, pasan meses en debates del Congreso, bajan lentamente la vara del "progreso", se apoyan en los aspectos más antidemocráticos del sistema, y luego hacen fracasar el proyecto de ley o pasan una sombra de lo que era la propuesta original, si es que se aprueba algo . El pueblo estadounidense quería un seguro de salud universal y sólo obtuvo el plan conocido como Obamacare. La gente quería universidad gratuita, el fin de la deuda estudiantil, saludo pública gratuita, un salario mínimo de 15 dólares... y no obtuvo nada.

Mientras que el miembro del DSA Jamaal Bowman dice que "Biden es digno de confianza, Manchin no lo es en absoluto", esa es precisamente la lección opuesta que deber. Todas las promesas incumplidas de Biden ponen de manifiesto que no se puede confiar en él. Tanto con los demócratas como con los republicanos, la clase trabajadora y los oprimidos se ven perjudicados. No piensan en nosotros, sin importar las promesas que hagan. Muchos trabajadores de todo el país van a la huelga y a veces ganan, lo que deja claro que el camino a seguir es la lucha. Y esta lucha no debería ser por el plan Build Back Better, con todo el dinero que le otorga a las empresas, sino por los verdaderos cambios que necesitamos: sanidad pública gratuita, un salario digno, aborto gratuito a demanda y más. No se nos entregará nada. Lo único que puede hacer cambios profundos y reales en la sociedad y es lo único que lo ha hecho.


[1una táctica de obstrucción parlamentaria mediante la oratoria, que incluye por ejemplo leer recetas de cocina o novelas hasta que venza el plazo para tratar las leyes





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