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Red Internacional

El imperialismo estadounidense en defensa de los intereses privados de sus transnacionales.

Maestro Arturo Méndez Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Miércoles 20 de julio | Edición del día
Katherine Tai, Representante Comercial de la Casa Blanca

A través de su representante comercial, Katherine Tai, el gobierno de Estados Unidos solicitó al gobierno de México iniciar consultas por supuestas violaciones a las reglas del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (TMEC) debidas a la política energética de AMLO.

La acusación responde a decisiones tomadas por el gobierno mexicano que afectarían a empresas estadounidenses productoras de energía, para beneficiar a las paraestatales Pemex y CFE.

El gobierno de Biden hace referencia a medidas adoptadas en México en 2021 para proteger a la CFE frente a la competencia del sector privado, incluyendo a las empresas extranjeras; también a “las revocaciones a empresas privadas para operar en el sector energético de México, como parte de una regulación adoptada en 2019 que otorgó únicamente a Pemex una extensión para cumplir con el contenido máximo de sulfuro en producción de diésel”; y a una acción adoptada en junio pasado que da ventaja a las paraestatales para producir y para el uso de la red nacional de transporte de gas natural.

Según el comunicado de Tai, los cambios en la política energética de México “afectan los intereses económicos de EU en múltiples sectores y desincentivan la inversión de proveedores de energía limpia y de empresas que buscan adquirir energía limpia y sustentable”. Y cínicamente agrega que: “desafortunadamente las empresas estadounidenses siguen enfrentando un trato injusto en México”, como si pudieran equipararse los intereses de empresas privadas, que lucran con las necesidades de la población, con los de empresas paraestatales.

Por su parte, la Secretaría de Economía respondió que “El Gobierno de México externa su voluntad para alcanzar una solución mutuamente satisfactoria durante la etapa de consultas”, etapa no contenciosa del mecanismo de solución de controversias acordado en el TMEC.

A partir de ahora inicia un periodo de 75 días de consultas para dirimir las diferencias entre las partes. De no llegar a un acuerdo, Estados Unidos podría solicitar el establecimiento de un panel de solución de controversias comerciales, previsto en el TMEC.

Como vimos durante la etapa previa a la votación de la reforma eléctrica en México (que no pasó en el Congreso), nuevamente el imperialismo estadounidense mete su cuchara en la política interna, amparándose en el TMEC, para defender los intereses de sus transnacionales. Una muestra de la mayor subordinación que implica para nuestro país el tratado comercial con Estado Unidos y Canadá que sustituyó al TLCAN.

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Asimismo, es una nueva muestra de que la conquista de la soberanía energética en México pasa por la ruptura de los acuerdos que nos subordinan al imperialismo, para avanzar en la renacionalización de toda la industria energética, bajo control de sus trabajadores organizados democráticamente, y poder además iniciar con un plan de transición ecológica, nada de lo cual está en los planes de la 4T.

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