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Duque ordenó desplegar a la fuerza represiva para desbloquear vías en Colombia

Varias ciudades del Valle de Cauca viven jornadas de brutal represión y persecuciones por parte de la Policía y el Ejército. La eliminación de los bloqueos se ha convertido en el eje del discurso de Iván Duque que quiere mostrar una normalidad que no existe en el país.

Juan Andrés Gallardo

@juanagallardo1

Martes 18 de mayo | 10:41

El presidente de Colombia, Iván Duque, ordenó este lunes a la fuerza pública desplegar su "máxima capacidad operacional" para desbloquear las vías que continúan cortadas tras 20 días de protestas.

"Hemos dado instrucciones a todos los niveles de fuerza pública para que en los territorios de Colombia, con alcaldes y gobernadores, desplieguen su máxima capacidad operacional para que dentro de la proporcionalidad y el estricto cumplimiento de los DD.HH. y su protección le permitan a todos los colombianos recuperar la movilidad, recuperar el bienestar", expresó Duque en una declaración.

Las referencias al "estricto cumplimiento de los derechos humanos" son una falacia por donde se la mire. Decenas de videos, imágenes y testimonios dan cuenta de la brutalidad policial, del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) y del Ejército que ha militarizado zonas enteras para reprimir, perseguir, asesinar y encarcelar a los manifestantes que se mantienen bloqueando rutas como parte de las protestas contra las políticas del gobierno de Duque. Estas poblaciones, en su mayoría empobrecidas, despreciadas por el Gobierno de Duque y por todos los anteriores, por los empresarios y la prensa, sufren una espiral de violencia cotidiana que incluye el silencio mediático, apagones eléctricos por las noches y verdaderas cacerías de los manifestantes por parte de las fuerzas represivas.

Así como durante las primeras semanas el centro de la resistencia fue Cali, en los últimos días ese rango se fue ampliando desde Popayán, capital de el Cauca, hasta varias ciudades y pueblos del Valle de Cauca como Yumbo, Buga y Cartago.

Este lunes por la noche en la localidad de Yumbo, mientras el presidente Duque anunciaba el mayor despliegue de fuerza pública, los manifestantes denunciaban la explosión de tomas de combustible en una estación de servicio por parte de policías.

En el caso de Cartago, también denunciaron el accionar del ESMAD que utilizaba ambulancias para transportar armas.

En el siguiente video se puede ver el uso que le da la policía a las ambulancias para transportar municiones. Esto es entre Puerto Caldas, Pereira y Cartago, Valle, en medio de enfrentamientos con la comunidad.

El objetivo del Gobierno de Duque es levantar a como de lugar estos bloqueos para mostrar una falsa normalidad en el país. Mientras que en las comunidades siguen resistiendo la brutal represión policial y protestan con la única herramienta que tienen a mano para visibilizar su lucha que es el corte de caminos, el Gobierno avanza en su plan de "mesa de diálogo" buscando terminar de enterrar las movilizaciones, como ya lo hizo tras las jornadas que comenzaron en noviembre de 2019.

A pesar de la brutalidad en la respuesta de las fuerzas de represión y de no haber prometido nada más que retirar la reforma tributaria, Duque logró que tanto el arco político, incluyendo la centroizquierda de Petro, hasta el Comité Nacional de Paro (CNP), acepten, apoyen o directamente se sienten en la mesa con un Gobierno que se encontraba completamente debilitado.

Esto no hizo más que fortalecer a Duque, que en estas semanas de "negociaciones" mostró no estar dispuesto a ceder en ninguno de los puntos exigidos. Por el contrario, este mismo lunes pasó a la ofensiva al decirle al Comité Nacional de Paro que no solo no va a considerar la principal de sus peticiones, que es la de frenar la violencia estatal, sino que le exige a los sindicatos que pongan fin a los bloqueos para sentarse a negociar.

En tan solo dos semanas Duque pasó de estar pendiendo de un hilo a volver a hacer exigencias y amenazar con barrer de las calles con la más brutal represión a quienes se mantengan en ellas.

El Comité Nacional de Paro, por su parte, no puede levantar ningún bloqueo porque se ha convertido en una dirección completamente alejada de las bases. Si bien aún tiene control sobre algunas de las manifestaciones a las que llama una vez por semana, sin ninguna continuidad y sin que sean un verdadero paro general que ponga en jaque a Duque, los y las jóvenes que forman parte de la primera línea de resistencia en muchas ciudades del país ya tienen sus propias demandas y no responden al CNP.

Ante el anuncio de Duque de enviar a la fuerza pública para atacar los bloqueos de camino se hace urgente la solidaridad de todos los manifestantes en todos los puntos del país con las zonas que están siendo atacadas por la represión estatal abierta.

Es necesario quebrar el intento de Duque de separar a las y los jóvenes que resisten, criminalizándolos como "vándalos" y "terroristas", del resto de las manifestaciones que se realizan en el país. Como así también es fundamental la organización de todos estos sectores que ya no son representados por el CNP en los barrios, comunidades, lugares de trabajo y estudio para debatir un verdadero plan de lucha, que incluya la necesidad de la autodefensa ante la agresión policial, estatal y paraestatal, hasta acabar con Duque y sus planes.

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