Sociedad

TRÁFICO DE FAUNA SILVESTRE

Brigada ambiental de Cabandié allanó criadero ilegal: ¿quién controla al extractivismo?

El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible publicó en sus redes sobre un operativo en un predio de Balcarce. Qué cosas también urgentes no controla su cartera.

Valeria Foglia

@valeriafgl | Editora de Ecología y ambiente

Viernes 8 de enero | 13:14

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible que conduce Juan Cabandié informó sobre un allanamiento a un campo de Balcarce en el que había más de trescientos animales vivos y veintisiete "trofeos" de caza. El predio rural ubicado en la Ruta Nacional 226 funcionaba como criadero clandestino de fauna silvestre. El allanamiento tuvo lugar en el marco de una causa a raíz de denuncias anónimas por infracción a la Ley n.° 22421 de conservación de la fauna.

Del operativo, ordenado por el Juzgado Federal de Mar del Plata n.° 1, y realizado por la Brigada de Control Ambiental (BCA) del Ministerio en conjunto con la Policía Federal, resultó el hallazgo de dos tigres, catorce ciervos colorados, doce antílopes, seis ciervos axis, cincuenta y siete ciervos dama -cuarenta y ocho adultos y nueve crías-, un guanaco, diez pumas -ocho adultos y dos crías-, veinte pavos reales, un gato montés, una llama, un búfalo, ciento cincuenta muflones, dos ñandúes, nueve jabalíes, una perdiz colorada, un loro hablador, un cardenal amarillo, una reina mora, un naranjero, un jilguero español y uno amarillo, tres corbatas comunes, un mirlo moñudo, dos estorninos comunes y dos cardenales copete rojo.

Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible
Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible

En la vivienda dentro del predio se secuestró a su vez un cuero de puma, un cuero, una cornamenta y cuatro taxidermias de ciervo axis, cuatro cornamentas de ciervo colorado, una taxidermia y catorce cornamentas de ciervo dama y una taxidermia de antílope de la India.

“Ya secuestramos toda la documentación encontrada en el lugar e identificamos al propietario”, tuiteó Cabandié este viernes, junto a una imagen del jueves en la sede ministerial en la que se lo ve inspeccionando cornamentas junto a su viceministro Sergio Federovisky y un integrante de la BCA. Por orden de la Justicia el Ministerio debe custodiar las piezas hasta que se determine qué hacen con ellas. “Ahora es la Justicia la que debe investigar a los responsables del delito y actuar en consecuencia”. Se indagará si el lugar estaba dedicado a la cría y venta clandestina de animales para cotos de caza.

Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible
Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible

El tráfico ilegal de fauna es un grave problema mundial para la biodiversidad y requiere un combate decidido y sistemático. Según Aves Argentinas, mueve anualmente más de 180 000 000 de dólares a nivel mundial, y el 60 % de los animales capturados son aves. El único fin que se persigue es el de la ganancia a corto plazo a costa de sacrificar animales por su piel, cornamenta e incluso para mantenerlos como “piezas decorativas” o en cautiverio.

¿Es suficiente la labor del Ministerio de Ambiente?

No era muy difícil superar a Sergio Bergman, su antecesor: en julio de 2019, poco antes de dejar la cartera ambiental, había modificado y descartado regulaciones sobre protección de fauna silvestre, abriendo la puerta a la legalización del tráfico de animales al relajar las normas técnicas que debían cumplir criaderos, zoológicos y cotos de caza. Aunque Cabandié al menos tenga “la foto”, el comercio de animales está lejos de desbaratarse.

Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible
Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible

No son pocos los que se preguntan por qué la Brigada de Control Ambiental de Cabandié no toma cartas en el asunto ante los desmontes generalizados de bosques nativos (cincuenta mil hectáreas arrasadas durante la cuarentena en el norte argentino), para detener las fumigaciones con agrotóxicos en poblaciones (¡hasta en escuelas!), el saqueo del agua por parte de la megaminería, la repetición de sismos en las inmediaciones de Vaca Muerta, donde las petroleras ejecutan la fractura hidráulica para extraer hidrocarburos; incluso la depredación del mar argentino.

Tampoco hubo “brigada” que exija estudios de impacto ambiental en torno al megaproyecto de industrialización animal que el Gobierno que integra Cabandié negocia desde hace casi un año con China y que quiere imponer a toda costa. Por el contrario, el propio ministro ofició de “abogado” del acuerdo porcino más de una vez, pese a la movilización popular en contra. El intento de establecer la megaminería en Chubut, que incluyó el falseamiento de informes del Conicet, tampoco tuvo a la cartera de Cabandié en la primera fila de la acción y la denuncia sobre los efectos de dicha actividad extractiva en el único río de la provincia. Ni en la segunda ni en la cuarta…

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Es que es difícil compaginar una cartera ambiental y un Gobierno que profundiza y continúa el extractivismo (“políticas fuertemente estatales”, según el biólogo Guillermo Folguera). Ante la proliferación de actividades productivas que se alientan en busca de dólares y que impactan contra los bienes naturales y la salud de las poblaciones, Ambiente se dedica a hacer algunos gestos que no modifican la matriz extractivista, como leyes ambientales, allanamientos a particulares, leyes vacuas, compromisos generales en cumbres climáticas y “jornadas ambientales” para concientizar a los veraneantes. ¿Quién podría estar en contra? Sin embargo, está muy lejos de los desafíos ante la emergencia climática y ecológica global.

Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible
Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible





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