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Abbey Road: el disco que marcó el comienzo del fin para The Beatles

Con una relación fracturada y sin retorno, un día como hoy la banda de Liverpool lanzó el que es considerado uno de los mejores discos de todos los tiempos. Su emblemática portada se convirtió en una referencia universal para la cultura pop.

Meke Paradela

@mekepa

Domingo 26 de septiembre | 12:56

Portada del disco Abbey Road

El truco para las grabaciones del disco fue que teníamos que ponernos los guantes de boxeo; tratamos de reunirnos para hacer un álbum muy especial. Pensábamos que este sería nuestro último trabajo, así que todavía podíamos mostrarnos a nosotros mismos de lo que éramos capaces de hacer, y tratamos de divertirnos mientras lo hacíamos”. Con estas palabras, Paul McCartney condensó el espíritu que rodeaba al disco Abbey Road y también el comienzo del fin para los integrantes del conjunto que, según Lennon, eran “más populares que Jesús”.

Pero vayamos un poco más atrás. Para entonces la fama y la popularidad de The Beatles habían alcanzado niveles siderales. La beatlemanía era parte del paisaje de la época y legiones de fans a lo ancho y largo del mundo seguían atentamente los movimientos del grupo que había revolucionado el concepto de la cultura pop. Pero a medida que fue pasando el tiempo, la personalidad compacta que los mostraba como una única unidad al comienzo se fue resquebrajando para dar paso a las individualidades y a los proyectos y gustos más personales de cada miembro. Las diferencias y rispideces se fueron acentuando cada vez más y ya resultaban incompatibles con la banda en sí misma. Para ese momento, ya habían grabado con muchos problemas Get Back, el proyecto que luego sería conocido como Let it Be y Paul habló con el productor George Martin para proponerle la grabación de un nuevo disco “como los de antes”. Con el acuerdo del resto de los miembros, el ingeniero de sonido se sumó a la idea junto con uno de sus ayudantes, Alan Parsons.

Nosotros no sabíamos, o no sabía, como íbamos a grabar el último disco de The Beatles, pero tenía la sensación de que estábamos en el camino correcto”. Con la premisa que luego declaró George Harrison, el cuarteto se puso manos a la obra para dar lo mejor de sí mismo y de alguna manera reflejar el final del largo camino que los había llevado hasta allí. En febrero de 1969 comenzaron las grabaciones y la respuesta de la crítica confirmó que el resultado era uno de los mejores álbumes de su carrera.

El disco se abre con “Come Together” de Lennon, quien luego sería demandado porque el comienzo era muy parecido a un tema de Chuck Berry. Le seguría “Something”, la hermosa balada de Harrison que fue considerado como el mejor tema del disco y el primer sencillo número uno que no era del tándem Lennon-McCartney. Al propio Frank Sinatra le gustó tanto que hizo dos grabaciones del tema y hasta la denominó como “la mejor canción de amor de los últimos 50 años”. “Maxwell’s Silver Hammer” y “Oh Darling” fueron las contribuciones de McCartney, seguidas por “Octopus’s Garden”, la segunda composición de Ringo Starr para la banda. Luego se puede escuchar el hipnotismo de “I Want You (She’s So Heavy)” de Lennon, la (otra) belleza de Harrison en “Here Comes The Sun”, escrita en un momento donde había renunciado a la banda para luego volver y donde justamente habla de la libertad sentida y de la opresión creativa que McCartney ejercía sobre él. “Because” de Lennon se inspiró en la Sonata para piano “Quasi una fantasía” de Ludwig Van Beethoven.

El lado B del disco es considerado también el mejor B de la historia: son varias canciones cortas o que no estaban muy terminadas que fueron unidas por McCartney y George Martin. Ahì se pueden escuchar a “You Never Give Me Your Money”, “Sun King”, “Mean Mr Mustard”, “Polythene Pam”, “She Came In Through The Bathroom Window", la tríada “Golden Slumbers”-”Carry That Weight”-”The End” y el cierre con “Her Majesty”, convertida casi en la primera “pista oculta” de la historia ya que el ingeniero de sonido la ubicó 20 segundos despuès del tema anterior y no apareció en los créditos originales del disco.

La portada merece una mención aparte: diseñada por John Kosh, la imagen fue capturada en agosto de 1969 por Ian McMillan a pasos de donde estaba el estudio de grabación, en la calle Abbey. Siendo un lugar de mucho tráfico, solamente pudieron sacar seis fotos porque justamente se tuvo que parar durante 10 minutos la circulación. La ropa usada era la que usaban por ese momento, aunque fue supervisada por un vestuarista excepto Harrison que llevaba su traje de jean. La imagen con el paso en la senda peatonal se convirtió en una de las más famosas e imitadas de la historia y también sirvió para la alimentación y creación de mitos. Como McCartney vivía cerca de ahí, generalmente llegaba con sandalias, y para la portada simplemente decidió caminar descalzo y generó toda serie de teorías conspirativas que señalaban que en realidad había muerto tres años antes, que el de la foto es un doble y que con ese paso la banda quiso realizar una especie de cortejo fúnebre.

Lanzado un 26 de septiembre de 1969, Abbey Road ocupa el quinto lugar de Los 500 mejores álbumes de la historia según la lista de la revista Rolling Stone. Además,es uno de los seis álbumes certificados con disco de diamante de The Beatles, lo que los convierte en los máximos ganadores de este reconocimiento en la historia de la música.






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