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Situación y Problemática de los Territorios Indígenas a 10 años de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas

Este año se cumplen 10 años de la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas. Aquí hacemos un balance del cumplimiento o no de la Declaración de la ONU y los desafíos que esta tiene en un sistema global capitalista y colonizador.

Martes 12 de septiembre | 08:42

Entre el 24 de abril al 5 de mayo de 2017 se estaá realizando el XVI período de cesión del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU en New York. En esta oportunidad se estarán evaluando los 10 años de la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, uno de los instrumentos de derechos humanos internacionales más importantes. Dicha declaración del año 2007 fue apoyada por 143 países del mundo (incluyendo a Uruguay), tuvo 4 opositores (Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda), 11 abstenciones (compuesta por países exsovieticos y por Colombia) y 34 países no asisteron a la votación (en su mayoría africanos e Israel).

La Declaración es el resultado de 22 años de lucha de distintas organizaciones y militantes indígenas de las Américas, Escandinavia, Asia y el Pacífico. Teniendo participación tanto de intelectuales indígenas y no-indígenas como también militantes de comunidades con poca instrucción educativa y sin saber inglés. Miles de indígenas de las Américas, Rusia, Escandinavia, África, Asia y el Pacífico así como también los Estados estarán debatiendo, dando sus impresiones y denunciando la situación de cumplimiento o incumplimiento de la Declaración.

En este sentido y para difundir este debate, damos nuestras impresiones sobre el Derecho al Territorio (central para los sistemas socio-culturales indígenas) plasmado en la Declaración de la ONU y su cumplimiento (o más bien incumplimiento) en los distintos países de América Latina.

Importancia de la Declaración y el Reconocimiento de los Derechos Territoriales
Como bien establece la Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en su preámbulo, la Colonización y la usurpación de los territorios indígenas han condenado a nuestros pueblos a la marginación y la degradación cultural. Reconociendo las injusticias históricas y la deuda moral que tiene la Humanidad con nuestros pueblos al ser víctimas de procesos genocidas y de despojo que cimentaron las bases del actual sistema global. Es por eso que también en el preámbulo se habla de la importancia del respeto y devolución territorial a los Pueblos Indígenas para salir de la marginación social y poder fortalecer nuestras propias instituciones sociales, culturales y políticas.

Los artículos que hablan explícitamente sobre el tema territorial son el art. 8 inciso 2b (estableciendo que los Estados establecerán mecanismos de prevención y resarcimiento ante los despojos territoriales), el art 10 (condenando y prohibiendo los desplazamientos de los pueblos y comunidades de sus territorios sin su Consentimiento Libre, Previo e Informado), el art 25 (sobre el vínculo espiritual entre los pueblos y los territorios y recursos que controlan), art 26 (sobre el reconocimiento y demarcación por parte de los Estados de los territorios indígenas), art 27 (sobre los usos y costumbres de los títulos de propiedad de los territorios), art 28 (que los Estados repararán e indemnizarán en forma justa y con tierras a los pueblos desplazados y despojados de sus territorios ancestrales), art 29 (se evitará la contaminación de los territorios y recursos indígenas) y el art 30 (no se podrán instalar bases militares en territorios indígenas y se los tendrá que consultar si los ejércitos nacionales o extranjeros deban pasar por sus territorios) . Estos artículos fortalecen los del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en países independientes, arts del 13 al 19 del Convenio 169. Si bien el Convenio 169 de la OIT establece los mismos derechos que la Declaración de la ONU, tiene dos artículos distintos y de suma importancia. El art. 18 que establece sanciones legales para las instituciones e individuos que se apropien de los territorios indígenas, y el art. 19 que establece que en los programas agrarios nacionales se debe contemplar a los Pueblos Indígenas .

Este corpus legal es sumamente importante ya que el territorio es uno de los ejes centrales para la Libre Determinación de los Pueblos Indígenas. Sin territorio o sin cantidad apropiada de territorio se vive en la pobreza, se es esclavo del mercado internacional de trabajo, se mantienen relaciones de subordinación con los blancos y mestizos y en especial con los empresarios, se pierden los saberes ancestrales sobre plantas medicinales, se es esclavo del Corporativismo Medico-Occidental, no se puede desarrollar la cosmogonía propia, ni el desarrollo de sistemas de pensamiento filosófico propios y se rompen los lazos espirituales con nos vinculan con nuestra Madre, la Tierra. Sin territorio, los Pueblos Indígenas nos volvemos parias sociales. Somos degradados cultural y económicamente y al mismo tiempo no podemos insertarnos de forma equilibrada e igualitaria en la sociedad Occidental. No somos aceptados por los blancos pero al mismo tiempo nuestras tradiciones se ven trastocadas y deformadas. Un pueblo masacrado y sin territorios es un Frankenstein social, situación en la que viven muchos Pueblos Indígenas y millones de hermanos en nuestra Abya Yala - América. Por eso la urgencia de los procesos de restitución y demarcación territorial.

Los Derechos Territoriales en la Actualidad

La Declaración de Naciones Unidas nació con un noble propósito y era evitar y resarcir a los pueblos de las relaciones y procesos Colonialistas que se siguen dando en el mundo. Muchos pueblos sintieron que era la hora de la Revancha de América, de Nuestra Abya Yala. Y emprendieron procesos de recuperación identitaria y recuperación territorial. Algunos casos paradigmáticos de recuperación territorial en nuestro continente han sido los de la Nación Mapuche en Chile y Argentina, los guaraní-kaiowa en Brasil y las comunidades zapatistas en México. Algunos gobiernos facilitaron procesos de devolución territorial y de demarcación territorial como Argentina, Paraguay, Brasil, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Panamá entre otros.

Sin embargo la gran mayoría de los países de nuestra Abya Yala – América están basados en modelos de Desarrollo Extractivistas y de Agro-negocio. Esto ha generado que la mayoría de los procesos de recuperación territorial sean criminalizados. Lo mismo sucede con las comunidades que haciendo ejercicio del Derecho a la Consulta Libre, Previa e Informada se niegan a conceder parte de sus territorios a industrias extractivas como la minería, las represas hidroeléctricas y los parques eólicos.

Según el informe de 2016 de la organización internacional de Derechos Humanos y Derechos Ambientales Global Witness, titulado “En Terreno Peligroso”, América Latina y el Sudeste Asiático son las regiones del mundo con mayor cantidad de asesinatos de defensores de la tierra y el medio ambiente. Según los datos de esta organización 67 de los 185 casos de asesinatos ocurridos en 2015, corresponden a activistas indígenas y los países con mayor criminalización son Brasil, Honduras y Filipinas. También se muestra como los asesinatos a activistas indígenas y medioambientales está en aumento año tras año, superando actualmente al asesinato de sindicalistas. La mayoría de los casos de asesinatos son cometidos por grupos paramilitares, seguidos por las clásicas fuerzas de seguridad de los Estados. Esto habla de cómo la Guerra de 4ª Generación está afectando de forma brutal a las comunidades indígenas .

Estos procesos de criminalización de la protesta social están relacionados implícitamente con un modelo de Desarrollo Neo-colonialista basado en la agro-exportación, el latifundio, la minería y la industria energética. Todo en manos de empresas trasnacionales y/o PPP (Participación Público Privada). Y como bien deja en claro el investigador Eduardo Gudynas el modelo de Desarrollo Extractivista es uno de los gérmenes más grandes de corrupción política . Es así como los gobiernos desconocen su propia legislación indígena así como la legislación internacional, con tal de obtener beneficios personales.

El caso uruguayo

Otros casos particulares son los de aquellos países que se siguen negando a Ratificar el Convenio 169 de la OIT e implementar la Declaración de Naciones Unidas en su legislación nacional, debido a sus fuertes vínculos con este modelo de Desarrollo excluyente. El caso más paradigmático de estos países sería el de Uruguay. A pesar de que el 2,4% de la población nacional del país se considera indígena, el país no cuenta con ninguna legislación indígena. Nada más el 5% de los indígenas es propietario de inmuebles rurales y siendo estos en forma individual, no colectiva. Es de los países del continente con mayor urbanización de la población indígena junto a Panamá, Argentina y Chile. Sin embargo la población indígena al igual que las minorías étnicas de afro-descendientes y asiáticos tienen mayores NBI (Necesidades Básicas Insatisfechas) que la población blanca mayoritaria . El Instituto Nacional de Colonización (institución de planes agrarios) no tiene una política explícita para Pueblos Indígenas. El Vicepresidente de la República, Raúl Sendic, en diálogo con el CONACHA, manifestó que no había voluntad política del gobierno uruguayo en ratificar el Convenio 169 de la OIT, ni embarcar al Estado en una política reparatoria que insuma grandes gastos del Estado .

Según el Censo Agrario 2011 el 60% de la tierra en Uruguay está en manos del 10% de los productores y el 43% de la tierra está en manos de personas jurídicas, sociedades anónimas y dependencias del Estado. Este proceso de concentración de la tierra ha provocado que 12.241 pequeños productores rurales hayan desaparecido del campo uruguayo desde el año 2000 . Cabe destacar que los principales modelos productivos además de ser las tradiciones explotaciones de ganadería ovina y bobina han paso a ser la soja transgénica y la forestación de eucaliptos. Pero el fenómeno de aumento de la concentración de la tierra, extranjerización de la misma en manos de sociedades anónimas y compra de tierras por parte de Estados foráneos es un fenómeno que está sucediendo en todo el mundo. De acuerdo al informe de FUHEM Ecosocial de 2013, el acaparamiento de tierras en un fenómeno global que ha aumentado considerablemente desde los años 80 hasta la actualidad. Las regiones más afectadas son África, América Latina y el Sudeste Asiático. Según este informe este fenómeno se debe en gran parte al no respeto y falta de protección en muchos países de legislación indígena y campesina, el creciente poder mundial de las Corporaciones, la corrupción política y un modelo económico global basado en el consumismo y la acumulación desigual. Como alternativa se propone el fortalecimiento de los sistemas campesinos tradicionales, la agro-ecología y un control global de las Corporaciones y Estados que acaparan tierras .

Las tareas pendientes

Los desafíos actuales para los pueblos originarios son tener un marco legal internacional muy avanzado pero en un mundo capitalista y colonizador. Lo que genera una constante entre avances y restrocesos. Donde las negociaciones entre empresas y Estados Nacionales desconocen los derechos consagrados internacionalmente. Una realidad que ha llevado a que actualmente la mayoría de las organizaciones indígenas se vuelvan defensoras de un sistema legal que es lo único que las defiende de la vorágine capitalista. Sin embargo, a no ser que se implementen controles globales a las grandes corporaciones y un cambio cultural en las sociedades no-indígenas (que nos siguen viendo como atrazados e impedimentos para el “Desarrollo” y por lo tanto siguien viéndonos como objetos a colonizar) probablemente la Declaración de Naciones Unidas no se pueda implementar con eficacia. Esto simboliza que sin un cambio a nivel del sistema global, nuestros pueblos seguirán siendo victimas de la colonización.

1 Declaración de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Consultada el 17/2/2017: http://www.un.org/esa/socdev/unpfii/documents/DRIPS_es.pdf

2 Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en países independientes. Consultado el 17/2/2017: http://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/@ed_norm/@normes/documents/publication/wcms_100910.pdf

3 Informe de Global Witness sobre criminalización de defensores de la tierra y medioambientales del 2015. Consultado el 17/2/2017: https://www.globalwitness.org/en/reports/terreno-peligroso/

4 Ensayo de Eduardo Gudynas sobre Extractivismo Económico y Corrupción Política. Consultado el 17/2/2017: http://www.zur.org.uy/content/corrupci%C3%B3n-y-extractivismo-mutuamente-asociados

5 Capítulo sobre la situación de los Pueblos Indígenas en el Uruguay en el Informe de SERPAJ 2013-2014. Consultado el 17/2/2017: http://rosaluxspba.org/wp-content/uploads/2015/05/Serpaj-Informe-derechos-humanos-2013-2014.pdf

6 Reunión de Autoridades del CONACHA con el Vicepresidente de la República, Raúl Sendic. Consultado el 17/2/2017: http://consejonacioncharrua.blogspot.com.uy/2016/05/reunion-de-autoridades-del-conacha-con.html

7 Datos de distribución de la tierra en Uruguay de acuerdo al Censo Agrario 2011. Consultado el 17/2/2017: http://www.180.com.uy/articulo/30383_Aumenta-la-concentracion-de-la-tierra-en-Uruguay

8 Informe sobre el Acaparamiento Global de Tierras de FUHEM Ecosocial. Consultado el 17/2/2017: https://www.tni.org/files/download/landgrabbingprimeres.pdf






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