G20 URUGUAY

Marcha Anti G20 en Uruguay, un balance necesario

Cientos de personas se manifestaron en repudio al G20 y a la intervención de tropas yanquis en el territorio nacional. Los incidentes ocurridos en el transcurso de la misma no tienen que opacar lo verdaderamente importante.

Jueves 6 de diciembre de 2018 | 23:58

Sobre las 18 horas del viernes la Plaza Libertad congregó a cientos de manifestantes que se acercaron para repudiar al G20 y la entrada de tropas yanquis en territorio uruguayo para garantizar la “seguridad” de la Cumbre, en una movilización convocada por la Coordinación Anti G20 Uruguay.

Antes de marchar diversas organizaciones sociales y políticas hablaron a micrófono abierto denunciando el rol que juegan en el mundo los principales países participantes de dicha Cumbre, con sus políticas de saqueo, hambre y guerra en contra de la mayoría de la humanidad.

Hicieron uso de la palabra la Corriente de Trabajadores por el Socialismo (CTS), el Partido de los Trabajadores (PT), entre otros.

La marcha quiso hacer presente su repudio pasando por el Consulado de Argentina en Montevideo y posteriormente por la Embajada de Francia, culminando en la Explanada de la Intendencia Municipal de Montevideo.

El FA y el PIT-CNT (nuevamente) no pasaron la prueba

Las organizaciones políticas, sociales, de trabajadores, de ddhh y de las mujeres organizadas se manifestaron unitariamente expresando el repudio popular a la actitud pro-imperialista del gobernante Frente Amplio y de todo el Parlamento de habilitar la entrada de las tropas yanquis al país y de guardar un silencio cómplice sobre la Cumbre del G20.

Incluso el Pit - Cnt tampoco movió un solo dedo para manifestarse contra la Cumbre imperialista, más allá de alguna declaración de prensa y la participación testimonial de Marcelo Abdala en alguna charla en la Ciudad de Buenos Aires.

El objetivo de la burocracia sindical y el Frente Amplio (incluido el de aquellos sectores que se opusieron formalmente al ingreso de tropas, pero no hicieron nada concreto para defender esa posición) fue desmovilizar a los trabajadores y los movimientos sociales, para evitar que se exprese el rechazo popular hacia su política cipaya y rastrera.

Métodos que desvirtúan la movilización

Una vez más en una manifestación de las corrientes y organizaciones de izquierda, se hizo presente un pequeño sector que impone en la movilización sus métodos al resto y que no aportan nada, excepto que se desvirtúe la protesta. Este grupo, además de romper vidrios sin discriminar si son grandes o pequeños comercios, llegó a atacar a trabajadoras y trabajadores de bares y confiterías, a periodistas y trabajadores de prensa y hasta a la gente de la misma columna de la marcha, cuestión que repudiamos.

La derecha y los medios de prensa utilizaron el accionar de estos grupos minúsculos para desvirtuar e intentar opacar la resistencia y el repudio que se expresó en la marcha a la Cumbre del G20. La policía y el gobierno quedaron muy contentos y se hicieron un festín de ataques en los medios y las redes sociales hacia los militantes sociales y las organizaciones de izquierda, opacando el verdadero fin de la protesta.

Sin embargo, no debemos olvidar que estos incidentes son insignificantes al lado de la política criminal de los gobiernos participantes de la Cumbre, responsables de la barbarie que atraviesa el planeta; ellos son los verdaderos violentos.

Estos métodos, ajenos a la clase trabajadora, impiden que la lucha antiimperialista gane simpatía en la mayoría del pueblo trabajador, del movimiento de las mujeres o de la juventud trabajadora y estudiantil.

Frente a estas situaciones es importante que las organizaciones convocantes tomemos medidas para evitar que grupos minoritarios con métodos aventureros e irresponsables se impongan sobre el conjunto de las y los manifestantes. Hacia el futuro se vuelve necesario que las organizaciones y distintos colectivos logremos asegurar la libre manifestación de nuestras organizaciones y participantes en general, sin que una minoría alejada de los trabajadores nos imponga sus métodos.

La lucha continua

Pese al boicot del Frente Amplio, la burocracia sindical, los medios de comunicación burgueses y los sectores que desvirtuaron la marcha, se expresó el repudio contra la pequeña minoría que se juntó en la cumbre y que decide sobre el hambre y la muerte de miles de millones de seres humanos.

El saqueo, la opresión y la destrucción del planeta, seguirán siendo impulsadas por el G20 y las grandes empresas del capital que representa. Frente a esto los trabajadores, las organizaciones políticas y sociales anticapitalistas deben redoblar esfuerzos para manifestar unidos su repudio y resistencia frente a la barbarie capitalista. Solo la movilización masiva de la clase trabajadora y de las oprimidas y oprimidos por el capital puede terminar con el poder de los actuales amos del mundo.






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