Política

Editorial

Las vacunas y la irracionalidad capitalista

La segunda ola del coronavirus ya está entre nosotros, el país produce vacunas, pero la mayoría de las personas siguen esperando. Para los laboratorios y los Estados, las ganancias y patentes valen más que la vida. Editorial de “El Círculo Rojo”, programa de La Izquierda Diario que se emite todos los jueves de 22 a 24 hs. por Radio Con Vos, 89.9.

Fernando Rosso

@RossoFer

Jueves 1ro de abril | 23:34

  •  La crisis desatada por el coronavirus dejó al desnudo múltiples irracionalidades en las distintas esferas de la vida social: en la economía (con el discurso de “quédate en casa” y al mismo tiempo la obligación de ir a trabajar); en la educación o el sistema de salud (que mostraron todas sus deficiencias estructurales) o en los múltiples negocios que hacen aquellos que ven en la crisis, una oportunidad. Pero en ningún otro ámbito quedó tan en evidencia la irracionalidad sistémica como en la producción y distribución de las vacunas.

  •  Dos iniciativas se dieron a conocer por estos días y apuntan hacia el mismo sentido. Tienen que ver, no con lo que pasa con la distribución de vacunas en el mundo, el acaparamiento de las grandes potencias, las diferencias entre los países pobres y ricos, sino con algo que sucede en nuestro país y acá nomás.
  •  Por un lado, más de 200 organizaciones y personalidades muchas de ellas vinculadas a la salud, pero también a los derechos humanos (está Nora Cortiñas, por ejemplo, de la Asociación Madres de Plaza de Mayo) exigieron el cese de la exportación de la vacuna AstraZeneca cuyo principio activo se produce en el país, en una planta del conurbano bonaerense que elabora millones de dosis semanales en los laboratorios mAbxience, pertenecientes al Grupo Insud y al empresario Hugo Sigman.

    La carta que enviaron al presidente Alberto Fernández con copia a la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, dice que quieren elevar la voz de alerta sobre el tema de la vacunación contra el covid19 en Argentina. Porque la segunda ola está golpeando nuestras puertas, hay 16 millones de adultos mayores de 60 años en riesgo y el porcentaje de vacunados es mínimo. Sin embargo —agregan— pocos argentinos saben que en una planta de mAbxience se producen semanalmente varios millones de dosis de vacunas AstraZeneca que son enviadas a México, donde el magnate Carlos Slim se comprometió a envasarlas y enviarnos 25 millones de dosis. Pero al día de hoy no ha enviado ni una y no se sabe cuándo lo hará. Arguye problemas de provisión logística, entro otros. Argentina cuenta con dos plantas públicas con capacidad de envasar productos biológicos: el Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba y el Instituto Biológico Tomás Perón de La Plata. También hay establecimientos privados con la misma potencialidad. De esta manera, exigen dos puntos básicos, mínimos, elementales y urgentes:

    1) Suspender las remesas a México de la vacuna de AstraZeneca hasta que no comience la entrega desde dicho país de manera regular y suficiente de las vacunas envasadas.

    2) Se autorice bajo el régimen de emergencia a los laboratorios públicos y privados a envasar la vacuna producida por mAbxience, proveyendo la asistencia técnica y financiera necesaria.

  •  Tomando gran parte de estos argumentos, el diputado Nicolás del Caño y los referentes del Frente de Izquierda presentaron un proyecto de ley en la Cámara de Diputados que plantea que inmediatamente se declare de utilidad pública este laboratorio, sujeto a expropiación y que se instrumenten los mecanismos para que se puedan envasar las vacunas en la Argentina.

    En su artículo 1º, el proyecto plantea se declara utilidad pública e incluye el terreno, inmuebles, maquinarias, laboratorio, mobiliario, depósitos, insumos, productos en almacenamiento y cualquier elemento necesarios para la fabricación del principio activo para la producción de vacunas contra la covid19". Además plantea, en su artículo 2°, la suspensión de "toda exportación del principio activo para la producción de vacunas contra la covid19".

    Entre los fundamentos de la presentación, se sostiene que "según distintas fuentes de información, se habrían enviado desde la Argentina a México cuatro cargamentos con alrededor de 24.000 litros de principio activo con los que se podrían generar 40 millones de dosis de la vacuna. Sin embargo, ni una sola vacuna con los principios activos producidos en el municipio de Escobar ha vuelto a la Argentina ni a ningún otro de América Latina a pesar de que el Gobierno dice que adquirió 22 millones de dosis".

  •  Por supuesto, el Gobierno que en su momento dijo que su prioridad era la salud por sobre la economía, no ha dado respuesta a esta medida elemental, básica y urgente.
  •  La segunda cuestión apremiante e íntimamente vinculada con esto es la de las patentes. Hasta la Casa Blanca evaluó la posibilidad de la liberación de las patentes de las vacunas (Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson) porque el problema se impone por su propio peso.

    Pero además, el representante de Médicos sin Fronteras Dimitri Eynikel volvió a reclamar hace unos días por la liberalización de forma temporal de las patentes de las vacunas contra el coronavirus para garantizar el acceso de países pobres, así como para descentralizar la producción de Occidente. En una intervención en la Comisión de Desarrollo del Parlamento Europeo, Eynikel pidió a la Unión Europea que no bloqueara la exención de la propiedad intelectual de la vacuna, en referencia a su voto en contra, junto a otros países como Estados Unidos o Reino Unido, para que la Organización Mundial del Comercio (OMC) liberalizara la patente tras una petición de Sudáfrica e India.

    Sin embargo, la OMC volvió a negarse como lo hizo históricamente. Esto ¿qué quiere decir? Que laboratorios de muchos países del mundo o instituciones estatales podrían producir masivamente la vacuna porque se conocen las fórmulas, pero no tienen permitido hacerlo porque, precisamente, quienes tienen en su poder el monopolio de la elaboración y la patente se lo impiden. Lo que hace una patente, genéricamente, es “proteger” a un producto para que no pueda copiarse. Esto blinda a los precios altos, garantiza un mercado y habilita la monopolización de las vacunas.
    Según un informe de la BBC, hasta febrero de 2021, el 75 % de las dosis de vacunas fueron a parar a solo diez países, obviamente todas potencias.

  •  El abordaje de la pandemia en términos capitalistas (hay que decirlo así con todas las letras) muestra no solo la irracionalidad a la que conducen las formas de producción y los intereses de algunas empresas; devela, además, que ante un acontecimiento sanitario en el que se juegan la vida y la muerte inmediata de millones de personas, el capitalismo no es solo un sistema absurdo, arbitrario, carente de lógica, disparatado e irracional. Es además, una gran sociedad de irresponsabilidad ilimitada.




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