Géneros y Sexualidades

ENTREVISTA (PRIMERA PARTE)

"Las trans tienen hecha carne la visibilidad"

Entrevista a Marcelo Otero Díaz, activista por los derechos diversidad sexual desde de las primeras marchas, fundador del Colectivo Ovejas Negras, y a quien consideramos un informante clave para dilucidar las tareas y desafíos del movimiento por la diversidad sexual. Los orígenes del movimiento, su necesidad de “salir del clóset” y la idea de una diversidad sexual viste de la lucha de clases, las primeras marchas con las trans adelante y el resto “a cara cubierta”, el VIH, la población trans como el sector más vulnerable…

Jueves 29 de septiembre de 2016 | 19:40

Marcelo Otero Díaz, activista por los derechos diversidad sexual desde de las primeras marchas, fundador del Colectivo Ovejas Negras, y a quien consideramos un informante clave para dilucidar las tareas y desafíos del movimiento por la diversidad sexual.
Publicamos aquí la primera parte de una intensa entrevista que tuvo muchos recuerdos y definiciones.
Los orígenes del movimiento, su necesidad de “salir del clóset” y la idea de una diversidad sexual viste de la lucha de clases, las primeras marchas con las trans adelante y el resto “a cara cubierta”, el VIH, la población trans como el sector más vulnerable…

LID: ¿En qué contexto se inició tu militancia en Uruguay y qué recordás de aquellos momentos?

MO: Yo llegué al movimiento a partir de que participaba de la Coordinadora Antirrazzias a comienzos de los noventas. Ahí tuve mi primer contacto con el grupo Homosexuales Unidos y con la compañera Antonella Fialho que estaba en la Coordinadora por HU. Me acerqué al movimiento con la Marcha de la Diversidad. Eso fue en el año 93. Porque en el 92 fue la primera actividad que consistió en que un grupo de activistas de HU valientemente colgaron una pancarta en la plaza Libertad y repartieron volantes. La primera marcha fue en el año 93. En ese momento era el boom del VIH en Uruguay, y yo participaba en un espacio grupo Agentes Multiplicadores en la temática del VIH, que trabajábamos para desmitificar el tema, y nos reuníamos en el mismo lugar que la mesa Coordinadora de Travestis, así que salimos a la marcha todos juntos. En ese momento yo estudiaba fotografía con Diana Mines y ahí se dio una experiencia particular, ya que luego de las clases nos quedábamos a debatir sobre diversidad sexual y fue cuando empecé a politizar mi propia sexualidad. Con Diana Mines me integro al Grupo Diversidad. En ese momento habían varios grupos: Diversidad, Encuentro Ecuménico, La Brújula. Eso duro un tiempo, pero luego con algunas compañeras y compañeros empezamos a darnos cuenta de que la cosa no andaba bien. Diversidad era un grupo fuertemente identitario, y para algunos eso no debía ser así, y además en el movimiento los grupos tenían liderazgos muy fuertes y yo sentía que faltaba horizontalidad. Eso llevó a una crisis del movimiento y eso se produjo el año previo a la primera victoria del Frente Amplio. El grupo Diversidad se disolvió, pero también desaparecieron los otros grupos. Entonces, el año previo a que el Frente Amplio ganara por primera vez, no había movimiento en Uruguay.

Y ahí con distintas compañeras y compañeros inventamos una performance, para no quedar afuera de la agenda del Frente Amplio. Lo que hacíamos era ir y pararnos en los actos: íbamos con banderas de arcoiris, con carteles, mandábamos adhesiones. En un principio no fuimos bien recibidos, pero igual estábamos ahí. A partir de ahí con otro compañero fundamos Ovejas Negras. Queríamos llegar al interior como primera cuestión. Y que fuera un grupo horizontal, porque queríamos cortar con los liderazgos. Que tuviera una posición más clasista, empezamos a hacernos presentes en los actos del Primero de Mayo, en las marchas del 14 de Agosto, y empezamos a meternos en espacios que hasta ese momento el movimiento no había llegado, porque hasta esa época el movimiento estaba muy centrado en salir del clóset y la visibilidad parecía ser la única bndera..

LID: Era una militancia muy a contracorriente, ¿no?

MO: Y muy clandestina, por ejemplo en el grupo Diversidad cuando íbamos a las marchas, algunos iban a cara descubierta y la mayoría iba a cara cubierta, era muy difícil en ese momento, en la primera marcha, que hay fotos y filmaciones, las primeras filas son todas personas trans, porque las trans tienen hecha carne la visibilidad, y después veníamos el resto, pero ellas fueron las que pusieron la carne en el asador.

LID: A esas marchas, ¿cuántas personas iban?

MO: La primera marcha fue grande, como una cuadra de gente, la mayoría eran trans. Luego hubo otra crisis en el movimiento y la marcha se dividió en dos, estaba la del 28 de Junio por un lado, y la de Setiembre por otro. Hubo una razón de cierto peso además para hacer una marcha en Setiembre. Fue para fines de los noventa, y una de las razones era que en Junio hacía mucho frío, y muchos compañeros eran portadores y no los podíamos exponer a ese clima, por razones de salud. Yo terminaba yendo a las dos.

LID: En 2004 fundan el colectivo Ovejas Negras. ¿bajo qué plataforma reivindicativa?

MO: Que el movimiento saliera de Montevideo, que llegara a los otros departamentos, que pudiéramos ver diversidad sexual desde un corte de clase. Queríamos que salieran algunas leyes. A diferencia de Argentina, donde primero se legisló por el matrimonio igualitario, para nosotros quedó para lo último, porque nuestra principal preocupación tenía que ver con la ley de cambio de nombre y sexo registral, que creo es la gran ley que se logró, aunque le queden retoques por hacer, porque para decir yo soy yo no se deberían necesitar testigos ni ese juicio que hoy hay.

LID: ¿Cómo se dio la experiencia política entre el movimiento y un gobierno como el del FA, que por primera vez se decía de izquierda?

MO: Al principio había un rechazo de la izquierda ante nuestra presencia, luego de a poco empezamos a ser aceptados, a ser recibidos, empezamos a crecer; luego aparecieron las banderas del Frente en las Marchas de la Diversidad; luego las Marchas de la Diversidad las organizó el gobierno...En las primeras marchas, los primeros grupos que empezaron a acompañar fueron los anarquistas, movimientos barriales, radios comunitarias Después empezaron a aparecer los políticos. El movimiento creció rápidamente, con Ovejas Negras el primer acto que organizamos fue un 28 de Junio, fue un toque punk, que organizamos junto a La Brújula Actitud Queer. Recuerdo que fuimos atacados por un grupo evangelista de Rivera, episodio del que aún conservo fotos, hacían rondas alrededor nuestro y gritaban que iba a salir Satanás de nosotros; que terminó con el grupo yéndose y los punk tirándoles bolsas de basura y gritándoles “Viva Satanás”.

Ahí seríamos como 500 personas, luego fueron 1000, y al año siguiente 2000, entonces al ir creciendo, se fue viendo que a los políticos les podía servir.

LID: ¿Cómo ves la relación entre el movimiento por la liberación o la diversidad sexual y la izquierda?

MO: La izquierda rechazó toda la vida a las personas homosexuales; una ex pareja mía era militante de la UJC, y le dijeron: “mira, acá vos no vas a llegar a nada, porque sos homosexual”. En nuestras primeras salidas a la calle fuimos insultados, ahora ya no; incluso si vamos a los sesenta, ser homosexual era ser delator.






Temas relacionados

Uruguay   /   Marcha del Orgullo   /   Montevideo   /   Géneros y Sexualidades

Comentarios

DEJAR COMENTARIO