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La solidaridad ante el hambre sigue ¿nueva normalidad?

La Izquierda Diario estuvo conociendo y acompañando una tarde de sábado en el Merendero Cooperativo de las Bóvedas, y el mediodía del domingo 7 de junio en el trueque de donaciones por churros y música en Casa Mario.

Miércoles 24 de junio | 18:58

A partir de los primeros casos del COVID 19 en Uruguay, las clases dominantes reaccionaron enviando compulsivamente a miles de trabajadores al seguro de paro, quienes viven del día a día trabajando en la calle o realizando changas no tienen un peso. Los ingresos disminuyen y el hambre crece, algo que se decía inexistente en la era progresista (entre el nuevo Uruguay y la ola esperanza), pero se hace masivo en los primeros días del gobierno de la coalición de derecha.

Ante esto los vecinos de varios barrios de Montevideo se organizaron y comenzaron a surgir ollas y merenderos en varios puntos, llegando a haber más de 150 ollas o merenderos en Montevideo y área metropolitana, y otras varias en el interior del país.

Con el reinicio de actividades bajo la “nueva normalidad”, lejos de terminar los merenderos y ollas con la reactivación de la actividad económica, siguen estando porque el hambre estruje las barrigas de miles y miles de personas, y el invierno cala hondo en los huesos. El sábado 6 de agosto fuimos a conocer el Merendero Cooperativo de las Bóvedas, las compañeras Yolanda y Beatrice que están al frente del mismo nos comentaron de que se trata de la organización de cooperativistas de vivienda de la zona y de vecinas y vecinos que se juntan para afrontar el hambre que es reinante en todo el País.

El merendero que funciona desde abril ha visto crecer la cantidad de personas que acuden al mismo para paliar el hambre. En la Ciudad Vieja y Aduana la crisis económica provocada entre otras cosas por el COVID 19 y nula voluntad de las instituciones para afrontar las situaciones de las personas que dependen de trabajos precarios e informales, recae en los hombros de las personas más oprimidas: trabajadores informales, migrantes, cuidacoches, personas en situación de calle, y adultos mayores quedan sin el escaso sustento económico que les permite sobrevivir; puestos a merced de las ollas y la insultante ayuda del Estado y la Intendencia.

La iniciativa del merendero cuenta con el apoyo de compañeras y compañeros de 9 cooperativas de vivienda por ayuda mutua que se encargan de realizar las meriendas y organizarse para poder entregar ropa todos los sábados de 16 a 17hs, y merienda y libros ese mismo día de 17 a 19hs en el Centro Cultural de las Bóvedas, ubicado en la Rambla 25 de agosto entre Ituzaingó y Juan Carlos Gómez. En total son más de 40 personas que de una forma u otra son las responsables de que el merendero funcione, y con el aporte fundamental del grupo de teatro y de titireteros que puso a disposición del espacio cultural.

El vínculo con organizaciones de la zona es algo vital, en ese sentido tienen contactos con las ollas de la Red de Ollas al Sur, además de tejer vínculos con sindicatos, cooperativas de vivienda y educativas, y espacios culturales de la zona.

Las compañeras del Merendero nos comentaron cómo surgió y cómo se organiza:

El merendero se organiza a partir de la iniciativa de las cooperativas de vivienda de la zona “son 9 cooperativas y vecinos. Somos un grupo que se formó de fomento y acá estamos trabajando”.

Nos mencionaron que cada vez es mayor la cantidad de personas que concurren al merendero, evidenciando las necesidades de la zona: “Emprezamos el 16 de abril (...) el primer sábado comenzaron con 40, personas, el siguiente con 70, el sábado pasado aumentó y este sábado -6 de junio- ya llegamos a 180 personas -las cuales se llevaron entre 450 y 500 meriendas-.

Tratamos de brindarle todo lo mejor, tenemos vecinos haciendo tortas, pan, lo que puedan en sus casa y lo traen. Les damos los productos para elaborar y de higiene. Y acá estamos, trabajando”.

Sobre la situación de las personas que acuden al merendero las integrantes nos mencionaron lo siguiente:

“La situación es la que se está viviendo en el país, por la situación esta del Coronavirus y por el trabajo que no hay, la cantidad de gente que está en seguro de paro y es eso, es lo que realmente está pasando en el país”.
En relación a las otras ollas y merenderos, trabajan en conjunto con las ollas de Ciudad Vieja y Aduana y se sustentan con el aporte de sindicatos, cooperativas de vivienda y de donaciones.

Jornada de solidaridad

El día siguiente, Domingo 7 de junio, se realizó una jornada en apoyo al Merendero y varias organizaciones. Las donaciones de ropa, libros y alimentos, se realizaron con la original forma de un trueque por churros; y Dinamita SoundSystem amenizó la movida con la música rebelde del SKA, reggae y soul.

El espacio de Proyecto Casa Mario abrió nuevamente sus puertas para un mediodía de solidaridad y Rebeldía. Sandra y Lourdes nos comentaron más del espacio y de lo que se vivió durante el día.

“La actividad de hoy es una actividad colaborativa que estructuramos en conjunto con el Merendero de las Bóvedas y con varias cooperativas con la que venimos desarrollando trabajos desde el 2014. La idea es aunar colaboraciones en este espacio de ropa, alimentos, y juguetes para que de alguna manera el espacio funcione como un centro de distribución de esos materiales a otras organizaciones o colectivos”.

Además nos comentaron qué es Casa Mario y Cómo funciona. “Funciona desde el 2014, es un proyecto de gestión autónoma para la producción , investigación de prácticas colectivas y colaborativas en arte; somos un grupo de investigadores, artistas, agentes comunitarios, migrantes, población cercana al barrio”. Es un espacio de experiencias, de prácticas no solo artísticas y de invención comunitaria”.

Esta iniciativa del Merendero se organiza de forma cooperativa y asamblearia, destacándose la importancia de juntar vecinos de la zona, y de fortalecer el tejido social barrial; en un barrio que las desigualdades sociales están a flor de piel entre la city financiera y las pensiones hacinadas o la lleca misma. Varios vecinos nos comentaron que el merendero debe ser una semilla para que a futuro siga siendo un espacio de trabajo colectivo y de organización junto a las personas más oprimidas por este sistema, esto es el inicio.

El merendero Cooperativo de Las Bóvedas reciben donaciones de ingredientes para elaborar meriendas (especialmente azúcar, aceite, polvo de hornear, levadura seca, y huevos).

Contactos:
094 610 400 Beatrice
099 151 141 Magdalena
097 490 097 Santiago
mail: [email protected]






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