Internacional

PENÍNSULA COREANA

La flota de Estados Unidos contra Corea del Norte fue un engaño

Este miércoles se confirmó que el portaaviones nuclear USS Carl Vinson y su flota no iban rumbo a Corea del Norte, como anunció Donald Trump, sino que fueron en dirección a Australia para ejercicios militares.

Miércoles 19 de abril | 13:53

Una mentira al mundo

La flota que Estados Unidos anunció que se dirigía a la península de Corea mantuvo otro rumbo para dedicarse a maniobras militares conjuntas con Australia. En este sentido, se descubrió que el envío de la flota de guerra liderada por el USS Vinson hacia la península de Corea, fue un engaño al mundo. En estos momentos es el hecho más bochornoso de la Administración Trump en sus primeros tres meses. El objetivo de esta flota era demostrar fuerzas ante Corea del Norte para presionarla a abandonar su programa nuclear.

El engaño estuvo coordinado. El almirante Harry Harris anunció que el portaaviones nuclear Carl Vinson y su poderosa flota de guerra, se dirigían desde Singapur hacia Corea. Era el 8 de abril, dos días antes Estados Unidos había bombardeado al régimen sirio, y tres días después lanzó la “Madre de todas las bombas” en Afganistán. El despliegue se daba también al tiempo que el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, viajara a Corea del Sur y a Japón para reafirmar sus alianzas estratégicas con estos países, declarando que “la época de paciencia estratégica está llegando a su fin”. A sí mismo, este lunes en Japón, Mike Pence, afirmó que su país tratará de "poner de acuerdo a la comunidad internacional" para "aplicar más presión diplomática y económica" sobre Corea del Norte para conducirle a la desnuclearización.

Por otro lado, el 11 de abril, el el Secretario de Defensa James Mattis confirmó públicamente la misión, y al día siguiente el propio presidente insistió en que se había “enviado a una poderosa armada”.

La tensión en la península fue en aumento y el mundo empezó a temblar. La flota estadounidense se encaminaba a Corea del Norte justo antes del 15 de abril, la fecha en que se iba a conmemorar con un gigantesco desfile militar por el 105 aniversario del nacimiento del fundador del régimen, Kim Il-sung.

Choe Ryong Hae, considerado el número dos del régimen, advirtió que Corea del Norte respondería a cualquier amenaza planteada por Estados Unidos y acusó a Trump de "crear una situación de guerra" en la península coreana al enviar tropas estadounidenses a la zona. "Responderemos a una guerra abierta y a una guerra nuclear con un ataque nuclear a nuestro estilo", dijo.

Kim In Ryong, el embajador norcoreano en la ONU, que declaró que “el aumento de roces con Estados Unidos crea una situación peligrosa en la que una guerra termonuclear puede estallar en cualquier momento”. “Si Washington opta por una acción militar, estamos preparados para reaccionar a cualquier tipo de conflicto”.

El efecto de disuasión buscado por Trump reveló las contradicciones del Asia Oriental. El detalle fue que el portaaviones se hallaba en aquel momento a 5.600 kilómetros de la Península de Corea y navegaba en dirección hacia el Índico. Su objetivo era participar en maniobras militares con Australia.

Pese a la escalada de tensión y las quejas internacionales, incluidas las de Pekín, Washington no emitió comunicado alguno. Se reveló a partir de que la propia flota estadounidense hizo públicas este lunes una serie de fotografías tomadas el día anterior del barco cruzando el Estrecho de la Sonda, entre Java y Sumatra. A más de 5.000 kilómetros de su teórico destino.

Sin embargo, algunas fuentes militares han explicado que “no se corrigió a tiempo el itinerario de la flota, prefijado para las maniobras conjuntas, pero que estaba previsto navegar después hacia el destino coreano”. Otras han indicado que “se quiso dar tiempo a China para que presionara a Pyongyang y se decidió no suspender los ejercicios con Australia”. En cualquier caso, el portaaviones, esta vez sí, se dirige hacia la Península de Corea. Supuestamente llegará a su destino la semana próxima.

La respuesta China

China salió a quejarse. Advirtió que tales "provocaciones" pueden resultar perjudiciales en la región.

"Hemos reiterado una y otra vez que todas las partes tienen que trabajar juntas para que la tensión se rebaje, en lugar de ser provocadoras, porque la provocación no puede conseguir los objetivos marcados", destacó hoy en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lu Kang, al comentar este hecho.

"Una vez que la guerra comienza, se pierde el control", advirtió el portavoz de Asuntos Exteriores, quien también criticó al régimen de Corea del Norte por sus amenazas de continuar con periodicidad semanal sus pruebas de misiles sean o no nucleares.

"China está muy preocupada sobre el desarrollo de la situación", contestó Lu a las amenazas de Pyongyang, para pedir posteriormente a todas las partes que "trabajen juntas y tomen acciones concretas que alivien las tensiones".

El ataque contra territorio afgano, al igual que el bombardeo sobre una base aérea siria, mostró que el poderío militar estadounidense es utilizado en forma unilateral para reafirmar el liderazgo mundial de Estados Unidos. Por el momento pareciera que el carácter es disuasorio del uso de las fuerzas militares. Aunque puede llevar a conflictos militares no deseados.






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