Internacional

EUROPA

La Unión Europea contra el rescate de inmigrantes

No se puede poner puertas a las fronteras. Europa se esmera en hacerlo y se refuerza acusando de tráfico ilegal de personas a quienes les rescatan de la muerte segura.

Guillermo Ferrari

Barcelona | @LLegui1968

Lunes 7 de mayo | 18:53

Luego de más de dos años de calvario, los tres bomberos sevillanos fueron absueltos del delito por el cual fueron acusados: tráfico de personas. Sobre ellos pendía una condena de 10 años por cada persona rescatada La “justicia” griega los liberó y los dejó sin cargos. Fueron arrestados el 14 de enero de 2016 y han estado presos hasta el día de hoy por tratar de rescatar seres humanos.

Fue en aquellos días en decenas de miles de personas huían de la guerra de Siria y de Iraq y Afganistán. Días en que llegaban hasta 5000 personas diarias. Fueron esos días en que conocimos el nombre de Aylan, el niño que llegó muerto a las costas griegas. Una de las miles de víctimas que tratan de cruzar el Mediterráneo y mueren en el intento. Conmovió a toda Europa y centenares de voluntarios se movilizaron a las costas griegas a ayudar ante la grave situación humanitaria.

La UE criminaliza “salvar vidas”

La Unión Europea por el contrario no ha hecho nada para frenar las causas del éxodo. Europa junto con EEUU y algunas potencias regionales están librando una guerra por el control de esa zona con tantos intereses económicos y políticos. Guerra que aún se sigue librando. La “solución” europea ha sido pagar al semi-dictador turco, Erdogan para que haga el trabajo sucio. Lo mismo que hizo con la Libia pos-Gadafi para evitar que salgan barcas desde allí.

La Unión europea fue una “unión” que volvió a levantar las fronteras para evitar atender a los refugiados. Angela Merkel suspendió la aplicación de la Convención de Dublín que obliga a dar asilo a quien arribe a un país europeo. La flota de Frontex se desplazó en la zona marítima que separa Turquía de Grecia para impedir que el éxodo pueda llegar a la “civilizada” Europa.

Unos de los bomberos, Julio Latorre denunciaba que "Nuestra propia detención tiene un componente político enorme: Europa está tomando decisiones vergonzosas y no afronta como merece el problema bestial”. Efectivamente, las potencias imperialistas europeas reprimen a quienes rescatan y salvan vidas. La Unión Europea criminaliza la solidaridad y salvar vidas.

Prueba de ello es la prisión preventiva de más de años de cárcel por un delito que no existió y que nunca se pudo probar. No es el único caso, habría por lo menos cuarenta casos más con los que la UE está persiguiendo a la gente que rescata inmigrantes de una muerte casi segura. Hace pocos días tuvimos la embarcación de Proactiva detenida por las autoridades italianas y también pendiente de juicio Helena Marrero ante la “justicia” marroquí a instancias de la Guardia Civil española.

Gente como esta se merece una medalla y el pleno apoyo económico y social. De hecho, en muchos países de Europa se movilizaron masivamente para dar apoyo a los refugiados. En el Estado español hubo movilizaciones enormes en más de 30 ciudades denunciando "No a la Europa Fortaleza", #NoEUFortaleza, #QueremosAcoger26F.

El Estado español no acoge

El Estado español lleva años realizando el trabajo sucio en Ceuta y Melilla. El caso más grave y sonoro fue el asesinato de quince personas que estaban cruzando a nado por la playa de Tarajal para llegar a territorio considerado europeo. Los Guardias Civiles que dispararon desde la costa están completamente impunes, lo cual demuestra que no fue un error, sino que es la regla.

Más de cinco mil inmigrantes mueren cada año tratando de atravesar el Mediterráneo para llegar a las costas españolas. Ceuta y Melilla están “protegidas” con un doble vallado de seis metros de altura, con cámaras y un fuerte sistema de vigilancia. Todo sufragado por el Estado español y Frontex.

Y, en caso, de que puedan llegar al país hay una serie de “mecanismos” para desproteger y repeler al refugiado. Están las “devoluciones” en caliente que son ilegales y que Marruecos acepta. Están los Cíes que son la cárcel para quienes no tienen papeles en las cuales no se sabe qué pasa y donde han muerto de manera “dudosa” varios de ellos. Los que aún no son apresados pueden ponerse como manteros o cualquier otra actividad por la cual la policía de cada ciudad les persigue y les reprime.

Esta política inmigratoria es completamente coherente con “no acoger”. Rajoy debía permitir la acogida de 17.000 refugiados, pero apenas si han acogido el 7% de ese compromiso. Que, por otra parte era un compromiso mínimo para las necesidades existentes. España tan solo acogió 1.304 personas.

La política de Rajoy es la política de las grandes empresas españolas, las del Ibex 35. Que se enriquecen con la expoliación de los mal llamados países del tercer mundo, con las guerras y el dominio de las zonas importantes del planeta. Es que España, junto a las grandes potencias europeas son las que provocan estos éxodos migratorios forzados por las guerras y las hambrunas.

Seguiremos asistiendo a éxodos de este tipo, más grandes o más pequeños, hasta que ésta situación no cambie. Mientras la políticas siga siendo dictada por las grandes multinacionales y sus esbirros políticos que cuidas sus intereses, los trabajadores y los pueblos no podremos cambiar este bestial déficit humanitario.

Hay que acabar con el imperialismo de español y de las grandes potencias europeas para comenzar a resolver los graves desajustes regionales que provocan su dominio, para evitar éxodos desgarradores, acabar con las guerras y la pobreza y abrir un nuevo período de colaboración entre los trabajadores y los pueblos de todo el mundo.






Temas relacionados

Crisis migratoria en Europa   /   Refugiados   /   Europa   /   Unión Europea   /   Economía Internacional   /   Internacional

Comentarios

DEJAR COMENTARIO