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ANIVERSARIO

Cincuenta años de Led Zeppelin III: cuando el folk y la acústica sorprendieron al mundo

El 5 de octubre de 1970 la banda británica descolocó al público con un álbum que combinó folk rock con acústicos. Duramente cuestionado por la crítica, con los años supo convertirse en uno de sus mejores discos.

Meke Paradela

@mekepa

Lunes 5 de octubre | 10:26

Boomerang. Quizás esa fue la palabra que mejor describió a esta banda en sus comienzos. Una de las versiones de la historia cuenta que el nombre surgió por un comentario de Keith Moon, baterista de The Who, quien afirmó que la banda no llegaría a ningún lugar y que caería como un “zeppelin de plomo”. Sea como fuere, con ese humor tan particularmente británico fue que la banda comenzó sus primeros pasos y su carta de presentación la dieron a comienzos de 1969 con la salida de su álbum homónimo.

A finales de ese mismo año ya tenían dos discos en su haber e igualmente exitosos. El cuarteto compuesto por Robert Plant, Jimmy Page, John Paul Jones y John Bonham ya había llegado a la primera lista de los charts británicos y estadounidenses desplazando incluso a Abbey Road de The Beatles a fines de 1969. El hard rock se había convertido en su sello y el fanatismo del público fue tal que sus conciertos superaron las tres horas de duración.

Para la composición del que sería su tercer álbum, la banda se desplazó hasta Bron-Yr-Aur, una remota casa de campo del siglo XVIII construida en Gales cuya traducción literal es “colina de oro”, que le dió un perfil más íntimo y acústico a sus letras y a sus sonidos. De esta manera fue que salió a la venta Led Zeppelin III en octubre de 1970, con elementos de folk rock que provocaron una fascinación para los fans del denominado rock progresivo´.

El disco arranca con el grito de guerra de Plant con la clásica Inmigrant Song, dedicada al explorador Leif Erikson y por lo tanto con una referencia explícita a las conquistas vikingas y a la religión nórdica de entonces. El lado A también contiene a Friends, Celebration Day, el blues rock Since I’ve Been Loving You que contiene uno de los mejores solos de rock and roll de guitarra y cuyo estribillo remite directamente al tema Never, de Moby Grape, una de las bandas preferidas de Robert Plant. Mención aparte merece Out on the Tiles, reversionado posteriormente por muchas bandas, entre ellas Megadeth.

El lado B contiene a Gallows Pole, para muchos considerado como el tema que define la esencia folk del disco con el que la banda sacudió todos los parámetros con los que se había manejado hasta el momento. De hecho, es el tema con el que posteriormente Plant cerraría sus conciertos solistas. Pero también, y no en menor medida, Led Zeppelin III tiene en esta parte a uno de sus mejores tesoros: Tangerine, escrita años antes por Jimmy Page para su banda de entonces, The Yardbirds, que rápidamente llegó al primer puesto en el Reino Unido y que es una de las mejores baladas del rock and roll. También se destaca That’s The Way, una de sus composiciones más suaves y cuya letra habla de la forma en que la banda fue recibida anteriormente en Estados Unidos en el marco de la guerra de Vietnam y la violencia policial hacia los jóvenes. El disco cierra con Hats Off to Roy (Harper) y Bron-Y-Aur Stomp, llamada como la casa rural en que se compuso el álbum pero que por error fue mal escrita en la tapa del álbum.

Led Zeppelin descolocó a la crítica especializada con este disco, que fue completamente disruptivo y creativo en relación a sus discos anteriores, que si bien se habían convertido ya en grandes éxitos, tenían el perfil hard rock característico de la banda y Led Zeppelin III se orientó hacia sonidos más folk, en gran medida influenciado por el clima campestre de Gales. La revista Rolling Stone le dedicó en particular severas críticas que con el tiempo fueron eliminadas ya que el disco se terminó convirtiendo en uno de los preferidos del público. De hecho, es un álbum que influenció mucho al mundo del rock, como Aerosmith y The Black Crowes por nombrar algunas. Además, muchos de sus temas fueron reversionados como Inmigrant Song por Nirvana y Tangerine por Chris Cornell.

Sin embargo, la banda se tomó a título personal las críticas y para el lanzamiento de su cuarto álbum directamente no le pusieron ningún nombre y solo colocaron cuatro símbolos, en representación de cada uno de los miembros de la banda. Ironías del destino o no, el álbum denominado “Sin Título” entonces y popularmente conocido como “Led Zeppelin IV” se convirtió en el disco más vendido del cuarteto.

En la portada de “Led Zeppelin III” se pueden ver dibujos y alusiones hippies y psicodélicas que no fueron demasiado del agrado de Plant, pero también incluyó la siguiente cita: “Debe darse crédito a Bron-Yr-Aur, una casita de campo en South Snowdonia, por pintar una imagen un tanto olvidada de auténtica plenitud que sirvió de incentivo a algunos de estos planteamientos musicales”. Planteamientos que con el tiempo darían forma a uno de los discos preferidos de esta genial banda de rock.






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