Política Uruguay

EDITORIAL

Ante la necesidad de construir una alternativa de izquierda en Uruguay

Para darle una salida a la crisis es necesaria la construcción de una alternativa obrera y socialista, que en base a la independencia política de los trabajadores luche por terminar con el capitalismo.

Lunes 12 de diciembre de 2016 | 15:08

El Frente Amplio llegó por primera vez al gobierno hace más de 10 años generando grandes expectativas en sectores populares, luego de décadas de gobiernos neoliberales blancos y colorados.

Sin embargo, transcurridos ya tres períodos de presidentes frenteamplistas, sigue intacta la estructura económica dependiente. Pese a la disminución de la pobreza extrema, miles de asalariados siguen sin poder llegar a satisfacer sus necesidades básicas y persisten grandes sectores de población en condiciones de exclusión y marginación social. Las perspectivas para el pueblo trabajador no son buenas a pesar de las recientes proyecciones que muestran una leve mejoría en índices macroeconómicos.

La crisis económica internacional está generando no solo efectos económicos sino también movimientos en el terreno político: en la izquierda con el surgimiento de nuevos fenómenos reformistas como Podemos en el Estado Español, y por derecha aparece la crisis política en Brasil con el golpe judicial para la asunción de Temer, el ascenso y ajuste de Macri en Argentina y la reciente elección de Trump en la principal potencia mundial.

Todas las ilusiones reformistas, en “demócratas” al estilo de Obama en Estados Unidos o en “progresistas” en Latinoamérica fueron cayendo por su propio peso al verse que, a pesar de algunos planes sociales para las situaciones de pobreza extrema y mínimas concesiones democráticas, todos conservaron la estructura económica de las distintas sociedades capitalistas que gobernaron. Por otra parte y con el tiempo, demostraron también adoptar lógicas burocráticas y de corrupción como solía hacer la derecha neoliberal tradicional.

¿Cuál es el rumbo y las prioridades del Frente Amplio?

A este panorama mundial y regional no escapa el Frente Amplio uruguayo.

Los gobiernos del FA pueden jactarse hasta el momento, de disminuir la pobreza extrema y el desempleo, todo esto gracias a la bonanza económica marcada por los altos precios coyunturales de las materias primas que se exportan.

Pero con este modelo los que realmente se beneficiaron fueron los grandes capitales: los locales (como los dueños de FRIPUR o el empresario devenido político Edgardo Novick) o los grandes capitales internacionales que vinieron a invertir alentados por las grandes ganancias que les garantiza el propio Frente Amplio. Aunque toda esta actividad económica permitió ampliar la cantidad de puestos de trabajo y subir progresivamente el salario mínimo en relación a las cifras de la crisis del 2002, miles y miles de uruguayos siguen luchando por llegar a fin de mes sin las condiciones mínimas de vida que merece un trabajador. En definitiva se trata de un modelo que garantiza grandes ganancias para los capitalistas en base una clase trabajadora con importantes sectores precarizados y con bajos salarios.

Hasta ahora el caso testigo más importante por su magnitud y radicalidad, ha sido el conflicto educativo de 2015, donde el FA llegó a aplicar el decreto de esencialidad no solo por un sentido básico de intentar frenar el reclamo popular sino de dar señales internacionales de controlar conflictos obreros, con el nefasto rol que tuvo la dirección del PIT-CNT.

En definitiva el FA no solo tiene pendiente dar respuesta al reclamo económico sino también a otros reclamos democráticos y relacionados a los DDHH; algunos históricos como el enjuiciamiento y esclarecimiento de crimines de lesa humanidad de la última dictadura en lo que FA ha mostrado avances mínimos o nulos, garantizando incluso condiciones privilegiadas para militares procesado, o en el tema de los femicidios y la opresión de género.

Luego de muchos años de lucha se logró que los gobiernos FA dieran algunas concesiones, como es la legalización parcial regulada del aborto, que cuenta con el antecedente de veto del propio Vázquez en 2008 que determinó una aprobación más restringida final o la legalización y regulación de venta de marihuana, ley que no se ha implementado aún en todos sus términos y en los que todavía hay casos de criminalización del cultivo personal. Dependerá de la lucha de estos sectores que logremos avances en los reclamos, evitando la cooptación por el régimen y manteniendo una lucha independiente del gobierno así como los distintos partidos del régimen.

Homenajean a Fidel pero hacen lo contrario

En los últimos días referentes, gobernantes y ex gobernantes “progresistas” de la región se sensibilizaron y homenajearon al fallecido líder de la revolución cubana. Sin embargo cuando les toca gobernar ninguno se propone tomar medidas radicales del tipo de las que tomó la revolución cubana, por ejemplo expropiar a los grandes empresarios en sus propios países. Ni siquiera hay una planificación económica que tenga una perspectiva de menor dependencia económica, sino todo lo contrario, todos buscan que los grandes capitales internacionales vengan a hacer uso de distintos beneficios de exoneración de impuestos.

Tal como hicieran en su momento José Mujica, el propio presidente Vázquez, de gira por Europa, se esmera por mostrar a empresarios españoles y de distintas partes de Europa los “beneficios” de invertir en nuestro país enfatizando en la seguridad y confianza que les garantiza el Frente Amplio.

Las consignas de carácter “anti-imperialsitas” son solo en recuerdos históricos, y todas las principales figuras del Frente Amplio se encargan de remarcar que lo que se está haciendo es lo único posible y realizable contando por ello con el apoyo entusiasta de los organismos internacionales tutelados por las grandes potencias mundiales, que no dejan de felicitar al Frente Amplio por su gestión. Seguramente muchos trabajadores creen que no hay alternativas, mientras que otros Influidos por el Partido Comunista, que tiene un muy importante peso a nivel sindical y actualmente dirige el PIT-CNT, piensan que es cuestión de seguir “presionando por izquierda” para avanzar hacia una “democracia avanzada” y lograr cambios mas profundos. Pero acaso ¿si este gobierno tuviera un curso progresivo sería al mismo tiempo felicitado por los propios imperialistas?

Hace cuestión de horas el FMI, el que históricamente recibía un repudio “casi” unánime desde esta izquierda que hoy gobierna, felicitó la gestión del gobierno para afrontar los problemas económicos actuales así como las recetas de ajuste fiscal que se implementan.

Aquellos que han hecho la experiencia con el Frente Amplio y de a poco se van haciendo una idea de que es hora de construir una alternativa por izquierda, tienen que avanzar en este sentido. Para aprender de los errores del pasado, para sacar las lecciones políticas correctas y no repetir la historia.

Por una alternativa por izquierda y del pueblo trabajador

Pese a que muchos empiezan a tomar conciencia de esta necesidad, parece estar nublado el camino, y se puede caer nuevamente en dos errores históricos, empezar de cero y no tomar ningún punto de partida de la lucha de clases, o hacer un acuerdo oportunista que en poco tiempo se terminará diluyendo por falta de acuerdos serios.

La primera conclusión es que una alternativa de izquierda debe potenciar la movilización independiente de las masas trabajadoras, apoyando las luchas contra los capitalistas, los mismos que gobiernan el mundo y son los responsables de que millones de personas vivan en la pobreza y se avance en la destrucción del planeta por la sed de ganancia.

Los trabajadores uruguayos no están solos en este desafío, en distintas partes del mundo se observa como los pueblos resisten los planes imperialistas y defienden las conquistas que los gobiernos ajustadores pretenden terminar. En Argentina, el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) muestra un camino de unidad de las fuerzas de izquierda anticapitalistas que quieren avanzar hacia un gobierno de los trabajadores. Este es el ejemplo a seguir, la construcción de una alternativa obrera y socialista, que en base a la independencia política de los trabajadores luche por terminar con el capitalismo.




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